En La Fontana conversamos con el senador por la Región de La Araucanía, Francisco Huenchumilla (DC), quien analizó la situación actual de la crisis sanitaria en Chile, la gestión del Ejecutivo en combatir la pandemia, el rol de la oposición y su postura sobre los alcances de llegar a un acuerdo nacional, pero abocado superar la coyuntura desfavorable.
Asimismo, argumenta que el país tiene holgura financiera para más gasto social en ayuda a las familias chilenas, porque hasta el momento, a su juicio, ha sido una ayuda "pirquineada" con recursos por goteo.
De este modo, acerca del coronavirus y sus efectos en el país, Huenchumilla parte diciendo en nuestro medio: "No hay un libreto establecido para enfrentar una crisis de esta gravedad. Esta pandemia ha demostrado las carencias de nuestra salud pública chilena, dado que no estábamos preparados para un evento de esta naturaleza. Pese a eso, creo que la conducción del ministro de Salud, Jaime Mañalich la encuentro positiva. Ha mostrado prestancia y seriedad en su gestión. Independiente de los errores que se cometieron, creo que él tiene la personalidad para dirigir un evento de esta naturaleza".
-¿Se cometieron muchos errores al principio con la estrategia de "confinamiento parcial", por parte del Gobierno?
-Respecto de eso, hay veinte mil opiniones. Ahora bien, otra cosa es con guitarra, porque no hay un libreto que te diga cómo se debe actuar de forma correcta.
-Cada país ha adoptado una u otra estrategia con diferente resultado...
-Claro, hay diferentes estrategias en los países del mundo. Entonces, a mí me parecería que no es serio que yo me fijara en criticar lo que hizo el Gobierno, que quiso definir esto de la meseta, la trazabilidad o de aplanar la curva, etc. No haré un juicio político al respecto. Lo que corresponde es darle el apoyo a la autoridad en esta materia, porque aquí si empiezan a mandar todos, puede quedar la "chacota" y esperamos que le vaya bien al Gobierno, en esta materia.
-¿Y cómo ha visto el comportamiento de la pandemia en su región?
-La Región de La Araucanía es la más pobre de Chile. Hay mucha pobreza y carencias todavía, en sectores rurales. La pandemia golpeó mucho a Temuco y Padre Las Casas y a las comunas alejadas donde existe mucha población mapuche. En consecuencia, sufrió los embates de una situación difícil de manejar.
Rol de la oposición
-¿Usted es de los que cree que la oposición ha sido "obstruccionista" o ha manifestado su legítima postura de diferencia en democracia para advertir que las medidas económicas de ayuda a las personas han sido insuficientes?
-Más que centrar la discusión en que si las medidas de ayuda han sido insuficientes o no, creo que cuando hay una crisis de esta naturaleza, que tiene efectos muy profundos en la sociedad, en las familias, empleo y economía, es algo complejo. El Gobierno no ha actuado bien en materias de planes económicos de ayudas a las familias chilenas; debió haber actuado con sentido de Estado y eso habría sido un gran acuerdo nacional respecto del actuar frente a esta pandemia.
-¿El Ejecutivo no escuchó a la oposición ni a sociedad civil?
-El Gobierno ha optado por hacer un diseño propio, dedicado al goteo con algunas ayudas, que culmina con esta cosa de las cajas de alimentos. Una cosa totalmente improvisada y que se presta para uso político en circunstancias en que el país tiene recursos, la economía está sana y por tanto, pudimos haber llegado a un acuerdo de cómo se gastaba en ayuda a las personas, las Pymes y la economía. Hubiéramos definido dónde destinar esos recursos, los instrumentos financieros para que eso se hiciera bien, pero nada de eso se ha hecho y, simplemente, ha habido un "pirquineo" por parte del Gobierno, como medidas que no logran satisfacer las necesidades de las familias ni tampoco de las Pymes.
-¿Se debe endeudar más Chile para ir en ayuda de las familias de clase media y los más necesitados?
-La economía chilena, desde el punto vista de las finanzas, está bien. En primer lugar, tenemos una gran cantidad de millones de dólares en ahorros. En segundo lugar, tenemos capacidad de endeudamiento para colocar bonos soberanos en el mercado internacional, y tenemos la posibilidad de recurrir al Banco Central. Entonces, hay múltiples fuentes de financiamiento.

-Entonces, ¿Hay que "tirar toda la carne a la parrilla" o hay que ser cautos en gasto público para enfrentar la crisis?
-No hay dos visiones entre los economistas de derecha y los de centroizquierda. El país está en condiciones de gastar más recursos y tiene todavía mucha capacidad para poder endeudarse. Hay una batería de posibilidades en esa materia. No es el problema de la plata hoy en día, sino de la voluntad de gastar o no más plata.
-No se está llegando a la mayoría de los chilenos que es la clase media...
-Recursos y capacidad de endeudamiento el fisco la tienen. Ahora bien, cómo se maneja eso y se distribuyen los recursos lo define el Ejecutivo. Y eso, es lo que he criticado diciendo que esta es una distribución "pirquineada" con pocos recursos a goteo y no hay un plan integral, que debería concordarlo con la oposición en el Congreso para decir, cuánto se va a gastar de aquí a un año o dos años, dónde se sacarán los recursos y dónde se focalizarán. Y eso el Gobierno, no lo ha hecho.
Acuerdo coyuntural
-¿Están las condiciones, hoy en Chile, para una gran acuerdo nacional o pacto social?
-Podemos tener un acuerdo nacional sobre la coyuntura, lo que significa gestionar mejor los recursos y tener un mejor sistema de salud. Tenemos que tener un nuevo modelo de salud pública. En estas materias, creo que podemos llegar a un acuerdo, pero lo que no se puede hacer es que, bajo el pretexto de la pandemia, estemos bypaseando el acuerdo del 15 de noviembre para una nueva constitución en Chile, en virtud de que todos los grandes cambios se harán con soberanía popular, con la vía de una nueva carta fundamental.
-¿Los cambios deben ser con un una nueva constitución?
-El mundo político se equivocaría si empieza hacer acuerdos parciales, que en el fondo son para mantener lo mismo y bypasear con ello, la voluntad popular que se manifestó en el estallido social del 18 de octubre y con el acuerdo para una nueva constitución el 15 de noviembre pasado (...) Si hay voluntad de acuerdo, sería el test de la blancura. Si la derecha quiere cambios, que dé una prueba de blancura, modificando el sistema de salud. Pero si, en definitiva, después de lo que ha pasado no podemos llegar a un acuerdo en salud, no se podrá hacer ningún otro cambio.
-Finalmente, ¿Ve con optimismo o pesimismo lo que se viene en Chile al corto y largo plazo?
-El escenario ha cambiado por completo. Si algunos creen que vamos a volver tal como estábamos el 17 de octubre de 2019, están equivocados; y se cometerán errores políticos. El mundo va a cambiar, va haber una mayor presencia del Estado en materia de salud, educación, previsión y medio ambiente. El individualismo, ha demostrado que no soluciona los problemas sociales cuando suceden estas desgracias grandes que enfrenta la humanidad. Probablemente, habrá un cambio en la hegemonía mundial respecto de quiénes serán las nuevas potencias. También habrá replanteamiento del fenómeno de la globalización. En Chile, pensaremos de qué sirve estar conectados con todo el mundo si estamos exportando puros palos, minerales y frutas y, a la hora de emergencias, no tenemos ni ventiladores mecánicos ni mascarillas. Entonces, creo que habrá un repensamiento de la globalización. //ELF.






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