En La Fontana conversamos con el sociólogo, camarada DC y Magíster en Políticas Públicas, Sixto Carrasco, para analizar el actual escenario de crisis social en Chile agravado por el coronavirus.
-Pasados ya 5 meses desde el estallido social: ¿Cómo evalúa la crisis, en cuanto a las causas del conflicto y su desarrollo hasta ahora?
-En el verano del 2019, conocimos tres tres casos de prepotencia y abuso que se viralizaron en redes sociales el caso del Presidente de Gasco, Matías Pérez Cruz, el caso del abogado Rosselot y el del Ex Ministro Ministro Chadwick, ellos no sólo fueron una muestra de falta de inteligencia emocional de los involucrados. Todos fueron una manifestación de algo más profundo, la fractura social del país y la falta de internalización de un principio básico de humanidad, el respeto radical a la dignidad de cada persona.
-¿Son ejemplos de abusos en Chile?
-Los tres casos son muestras de la incapacidad como diría Maturana de "aceptar al otro como un legítimo otro en la convivencia" y agregaríamos en el espacio público relacional.
A los casos señalados, es necesario agregar una variada gama de desafortunadas declaraciones de ministros y altas autoridades de gobierno en septiembre y principios de octubre del año 2019, “Quién madruge podrá ser beneficiado con una tarifa más baja en el metro”, “Los románticos puedes comprar flores, que bajaron un 3,6%” o “Los pacientes siempre quieren ir temprano a un consultorio, algunos de ellos, porque no solamente van a ver al médico, sino que es un elemento social, de reunión social”.
Este tipo de declaraciones dieron cuenta de un alto grado de insensibilidades de altas autoridades de gobierno, desconectadas de la ciudadanía. Por ello, podríamos decir que la insensibilidad social tuvo como respuesta la irritabilidad social, la cual se encuentra entre las causas inmediatas del estallido social del 18 de Octubre del año 2019.
A esta causas inmediata, es necesario agregar causas más profundas, ellas parecen encontrarse, en la demanda por “dignidad” y “reconocimiento”, que se expresa en la consigna “Hasta que la dignidad se haga costumbre”, los abusos cometidos por las grupos empresariales y las élites políticas, parecen haber encontrado un punto de quiebre con el aumento en las tarifas del Metro. Para el sociólogo Manuel Castells, existen explosiones y movimientos sociales, que buscan la expresión de nuevas formas culturales y un elemento común a lo que ocurre en Hong Kong, Barcelona, Irak, -se trata de un fenómeno global-, que tienen como elementos comunes la ruptura entre gobernantes y gobernados y la lucha social por el reconocimiento y la dignidad.
-¿Hay más causas de este descontento social?
-Una tercera causa, se encuentra en la crisis (en buena hora) de las estructuras simbólico patriarcales estructura de la Iglesia católica, estructuras militares y de carabineros, etc. Las estructuras patriarcales y la mente patriarcal con el predominio de relaciones de dominación- sumisión, están en crisis. Una de las dimensiones del patriarcado, ha sido puesta en escena en el contexto del estallido social, la violencia de género, la canción creada por el colectivo LasTesis, se extendió rápidamente por Chile y variaos países del mundo como un himno de la lucha feminista. Con todo el fenómeno del patriarcado se extiende más allá de la violencia de género, se expresa en las relaciones cotidianas, y en las distintas estructuras sociales, el mito de una Iglesia transparente “Madre y Maestra”, el mito de Policías probas y profesionales, se han derrumbado, y a la base de ellos está la estructura patriarcal, con una obediencia “respetuosa y sumisa a la autoridad”.
Por supuesto, junto con ello es necesario agregar la desigualdad social” con sus distintas expresiones, injusticia socioterritorial, económica, educacional y de salud, etc. Como bien conocemos desde inicio de los años noventa Chile fue exitoso en disminuir la pobreza, pero tuvo pocos avances en materia de conseguir mayores grados de igualdad, el año 2013 el sociólogo Ignacio Balbontín señalaba “En la base del conflicto está la desigualdad…las heterogeneidades se aglutinan para enfrentar los abusos derivados de los mercados hiperconectados, protegidos por la desigualdad política plasmada en la institucionalidad. Esto conduce a percibir la urgencia de cambios de fondo, oportunos para evitar una explosión social indescriptible e impredecible”.
En síntesis, entre las causas del estallido social, podemos señalar como causa inmediata la irritabilidad social generada por la insensibilidad y falta de inteligencia emocional de las élites y autoridades de gobierno y como causas más profundas el patriarcado, la desigualdad y la lucha por el reconocimiento y la dignidad.
-¿Es la desigualdad el principal problema de Chile?
-La desigualdad tiene distintas manifestaciones, desigualdad territorial, educación, salud, acceso a trabajos de calidad, etc.
Así que la desigualdad es un fenómeno complejo, que tiene muchas dimensiones. Por ejemplo, la desigualdad territorial, está asociada a las inequidades que se producen en materia ambiental y la generación de “zonas de sacrificio”, a su turno los habitantes de esos territorios, tienen más posibilidades de enfermar y así sucesivamente.
La desigualdad educativa, no solamente dice relación con las diferenciación en la calidad educativa, dice relación con la desigualdad distribución de bienes simbólicos, capital cultural y tiene como resultado agregado, menor participación policía y cohesión social.
Los tres problemas más mencionados como los más relevantes por la ciudadanía, a los que gobierno y clase política debiera destinar mayor esfuerzo, están directamente vinculados a la desigualdad: Pensiones, salud y educación.
Junto con la desigualdad en sus expresiones materiales, esta la dimensión subjetiva del abuso y la demanda por dignidad que se traduce en las relaciones humanas igualitarias, horizontales y de respeto, esto por supuesto se vincula a la afirmación de diversas identidades, que estuvieron muy invisibilizadas al inicio de la transición, en la década de los noventa, identidades de género, identidad de pueblos originarios, nuevas identidades culturales y movimientos juveniles.
-¿Cómo cree que enfrentó la centro izquierda este fenómeno?
-Como hemos señalado anteriormente, las instituciones que simbólicamente representan el patriarcado están fuertemente cuestionadas, ello es válido para la Iglesia católica, Carabineros, el gobierno y por supuesto los partidos políticos, que son la institución menos confiable para la ciudadanía. De tal manera, grosso modo, podemos decir que la manera en que los distintos actores políticos han actuado en esta coyuntura, es mal evaluada por la ciudadanía.
Pero conviene hacer una precisión, el primer momento del estallido social, que va del 18 de octubre al 15 de noviembre, las demandas son diversas y a veces difusas, sin mecanismos claros para canalizarlas, ante un gobierno incapaz de generar una agenda social sustantiva. Es en esta coyuntura, que emerge la demanda por una nueva Constitución, como un elemento aglutinador, que encuentra un canal institucional a través del acuerdo del 15 de Noviembre con la firma del “Acuerdo por la Paz y nueva Constitución”, donde participan los distintos actores políticos con representación parlamentaria, con autoexclusión del partido comunista.
Por de pronto, la centro izquierda parece carecer de un diagnóstico compartido y de mecanismos de salida al agotamiento del modelo neoliberal extremo de Chile, ello explica en parte, el surgimiento de múltiples nuevos partidos políticos en formación, que contribuirán a una fragmentación del sistema político.
Posiblemente, será parte del proceso navegar en aguas inciertas y turbulentas, por un tiempo, hasta que los diagnósticos y vías de solución decanten, la construcción de una sociedad con mayor solidaridad, sentido de comunidad y un rol del estado más fuerte en el desarrollo económico podría estar en el horizonte, ello se podría mover desde un capitalismo amable e inclusivo a un Estado ocial de derechos.
-¿Cómo evalúa a los liderazgos demócrata cristianos frente al estallido social?
-Todos los, liderazgos políticos han bajado su apoyo por parte de la ciudadanía, la DC no es ajena a ello, con todo actualmente la DC carece de liderazgo con proyección nacional y será necesario trabajar de manera generosa, para proyectar liderazgos.
Dicho lo anterior, es importante destacar algunos liderazgos DC o cercanos a la DC que han tenido un actuar destacado desde el 18 de Octubre, Iván Flores el Presidente de la Cámara de Diputados, que ha tenido un empeño persistente por llegar a acuerdos sustantivos y una búsqueda de generar sintonía entre el Congreso y la ciudadanía, cuestión nada fácil en los tiempos que corren. Claudio castro y Claudia Pizarro, han tenido un importante liderazgo en sus comunas y con posibilidades de proyección.
En el plano de los Derechos Humanos, es destacable el rol jugado por el INDH, encabezado por Sergio Micco, un Humanista Cristiano reconicido.
Finalmente, Yasna Provoste es una Senadora, que por su biografía y características, puede sintonizar bien con las actuales demandas de la ciudadanía.
-¿Por dónde usted cree que vamos a llegar a una salida como país?, ¿Solo con la nueva constitución?, ¿Por dónde más?
-Con una nueva Constitución, con una agenda social sustantiva, y eso acompañado de cambios culturales.
Son un conjunto amplio de asuntos que incluye nueva Constitución, cambios en el modelo de desarrollo y cambios culturales profundos. Por supuesto, existen riesgos asociados, el interés de grupos minoritarios de ambos extremos, por hacer fracasar el plebiscito y los cambios necesarios.
-¿Cómo ha percibido la franja de la oposición por el Apruebo, con los videos que han aparecido en las redes sociales?
-El Festival de Viña fue la mejor franja posible, con rating superior a 40%, el contexto es muy distinto al plebiscito del Sé y el No, en cuanto a la centralidad de la franja. Por otro lado, los creativos de la derecha han demostrado de manera bastante sistemática su falta de ideas nuevas y sacan los viejos fantasmas que encuentran cada vez menos eco en la ciudadanía. //ELF






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