Para conocer su mirada respecto del actual escenario político que enfrenta su partido, la Democracia Cristiana (DC), y de la centroiquierda, conversamos En La Fontana con el senador Iván Flores.
El médico veterinario de profesión, desde marzo de 2022, se desempeña como senador en representación de la circunscripción 12, Región de Los Ríos, hasta marzo 2030. Antes, fue diputado por el mismo partido y zona. Cree firmamente, que ni la DC ni la centroizquierda tienen sus días contados, solo falta más unidad de propósito y que el Gobierno cumpla con sacar adelante las reformas prometió a la ciudadanía.
-¿Cómo analiza el actual panorama DC tras elecciones del 7-M?
-Después de las elecciones del 7 de mayo, la DC tiene un gran desafío para redefinirse o reubicarse dentro del contexto de las fuerzas políticas, porque no hay nada peor en política que la ambigüedad o la difusión tibia dentro del espectro político. El resultado de la elección del 7M es un poco un castigo a mala gestión del Gobierno, mucho de castigo al primer proceso constituyente, y eso lo capitalizó la posición más dura de la extrema derecha, como lo es el Partido Republicano, en este segundo proceso por la incerteza, la inseguridad. Sin embargo, esto no debería afectar a la base partidaria DC, ni tampoco influir elecciones a alcaldías, cores ni gobernadores.
-¿La DC debería entrar al Gobierno?
-Para bailar tango se necesitan dos en el mismo ritmo y con la misma intención y, en este caso, no lo es. Al Gobierno le corresponde la decisión de si invita o no a la DC al Ejecutivo. En consecuencia, la DC deberá consultar a las bases si, en ese hipotético caso, si estarían disponibles o no para entrar al salvataje de un Gobierno, que ha venido en caída y se ha mantenido en el piso. Y es el Presidente de la República es quien decide (...) Nadie puede ir a cumpleaños que no lo invitan. Si eso ocurre, recién ahí actuaremos en consecuencia. Yo creo que la DC no puede seguir esperando más. La DC tiene que hablarlo con Boric. No se trata de conseguir una pega en el Gobierno, sino que, si vamos a participar de una administración que ha venido dando tumbos, no sé será tan conveniente (...) Hoy, no se sabe cuál es el lugar que ocupa la DC dentro del escenario político actual. Cuál es su postura frente al Gobierno, frente a la oposición y frente a la ciudadanía, entonces, como la DC quedó fuera de ambos procesos constituyentes, la verdad es que tenemos un tremendo desafío.
-¿La forma de sobrevivir de la DC es unirse con el PPD y el PR para conformar un nuevo referente?
-Me sorprende cuando hay gente nuestra que habla de la sobrevivencia de la DC. Está muy viva, lo que pasa es que nos hemos equivocado por el camino propio, en búsqueda de identidad estamos solitarios y frágiles. Nos pasan en cima tanto las izquierdas como las derechas, porque van a tratar de capturar a nuestro electorado confundido. La DC tiene que definir con claridad qué es lo que tiene que hacer y qué es lo que propone a Chile. Y siempre es bueno hacer unidad para hacer la fuerza y, en ese sentido, nos sentimos más cercanos al Partido Radical, al Partido Liberal, y a otros partidos políticos que por no enmendar el camino se perdieron, como Ciudadanos, como el Pro, etc. Esa gente de la centroizquierda está más cercana a nosotros. Si perdieron por una forma.
-¿La centroizquierda prácticamente desapareció tras el 7-M o cree que aún subiste?
-La centroizquierda no ha desaparecido, tras el 7-M, eso sí, es una señal como resultado electoral, donde la derecha obtuvo un gran triunfo (...) por tanto, dejémonos de la tontería de hablar de sobrevivencia y a punto de desaparecer. Eso, es un catastrofismo absurdo, que lo único que hace es generar un escenario político desfavorable. La DC sigue teniendo la mayor cantidad de alcaldes, concejales, cores y tuvimos la mayor proporción de gobernadores regionales, en algún momento (…) Pero hay que ver cómo se reconstruye hoy el partido y, en eso, la directiva está al debe, claramente.

-¿Qué espera de la nueva constitución, que será redactada con mayoría republicana?
-La nueva Constitución no va a ser redactada por una mayoría republicana. Recordemos que hay bordes y esos fueron un gran acierto de los partidos políticos democráticos, incluyendo algunas izquierdas, excepto republicanos. Y eso, los deja fuera de esta intención de representación democrática de los partidos ante la ciudadanía. Yo espero que tanto la UDI como Evopoli y RN cumplan el compromiso de conservar los doce bordes y no hacerle el juego a una derecha dura que lo único que quiere es no cambiar nada. Más bien incluso retroceder en algunas conquistas laborales o avances sociales de la responsabilidad del Estado. Si Chile Seguro cumple el Acuerdo por Chile, los republicanos no tienen nada que hacer, porque no van a tener el quórum necesario para poder modificar el acuerdo.
-Por último, ¿Cómo se puede evitar que la derecha gobierne en próximo periodo presidencial?, ¿Haciendo pacto electoral con la izquierda desde Apruebo Dignidad hasta el PC?
-No sé si evitar un Gobierno de derecha sea el término correcto, porque va a ser la ciudadanía la que va a mandar. Si el Gobierno lo sigue haciendo mal, sigue haciendo muchos discursos con harto ruido y pocas nueces, finalmente, es la ciudadanía la que va a elegir y nosotros nos podemos parar de cabeza parando algún candidato y la gente estará molesta. La gran política no se hace solo con titulares rimbombantes, ni jugando con la necesidad de la gente, pero claramente, dando cuenta de la necesidad de la gente. Pero eso se concreta con soluciones efectivas que llegan a la gente, no enredando el camino con burocracia para que las cosas sean una realidad. Si la derecha gana es por culpa de nosotros. Acá no hay que echarle la culpa al invasor. La mitad de la culpa la tiene el invadido, que somos nosotros, que no hemos sido capaces de entrar en sintonía con la ciudadanía. //ELF






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