El histórico demócrata cristiano, Luis Ricardo Hormázabal Sánchez, abogado de la Universidad de Chile, prefirió dar un paso al costado en sus aspiraciones a ser delegado constituyente. Las razones: evitar conflicto de poderes al interior de la falange.
El exsenador en 2018 refichó su militancia en la DC. Colectividad que comandó. Conversó En La Fontana para saber qué espera de la nueva constitución, pese a que desistiera competir por un cupo en la Convención Constituyente (CC) que contará -hasta ahora- con 155 miembros.
-¿Por qué ya no quiere ser constituyente?
-No participaré en elecciones para ese cargo, porque he decidido alejarme de las luchas de poder. Aportaré ideas y apoyaré militantes o independientes que, en mi opinión, tengan las calidades necesarias (…) Me encantaría estar en la CC pero no entraré a la pelea por este u otros cargos. Aportaré ideas. A mi edad, ya sé distinguir entre lo que quiero y lo que estoy dispuesto a hacer para tenerlo.
-¿Cuáles son los cuatro principales temas que, a su juicio, deberá defender la Convención Constituyente?
1. La nueva Constitución es para el presente y unas décadas del futuro, no para volver al siglo V o al XIX ni para mantener el modelo ideológico neoliberal.
2. Reconocer que Chile es una comunidad de naciones y corrientes migratorias que nos hace una sociedad política pluralista, en que el Estado es sólo una parte de ella, cuya misión principal es promover el bien común, garantizar la plena vigencia de los Derechos Humanos de 1a, 2a y 3a generación; promover la justicia social, la participación ciudadana y solidaridad en todas las regiones de Chile
Las otras partes son, por un lado, las comunidades gremiales, culturales, religiosas, locales cuyos intereses particulares deben ser reconocidos, pero jerarquizados por el Estado y finalmente las personas, cuya individualidad debe ser reconocida como elemento clave de la pluralidad, con derechos y deberes , pero siempre subordinados al bien común.
3. Considerar las garantías constitucionales como una obligación activa del Estado, promotor del bien común y por ello, con obligaciones de poner a todos los habitantes en el mismo punto de partida.
Especialmente obligando al Estado a crear un piso común suficiente en el ámbito de pensiones, salud , educación, vivienda, entregando a cada ciudadano la decisión de optar por las entidades públicas o privadas que entreguen estos servicios o complementos voluntarios.
4. Crear un régimen político semi presidencial:
A. Con un Presidente, Jefe del Estado, elegido cada 8 años, con atribuciones importantes en el ámbito de las relaciones exteriores, las fuerzas armadas y de orden y con facultades para disolver el Congreso 2 veces durante su mandato.
B. Congreso Bicameral, con un Senado elegido nacionalmente y diputados por distritos. El Congreso Pleno elige al Jefe del Gobierno, el que sólo podrá ser cambiado si hay una nueva mayoría con un programa acordado, o cuando el Presidente disuelva el Congreso por falta de acuerdos estables.
C. Fortalecer los partidos exigiendo democracia interna real, reconociendo derechos sólo a sus militantes formados y activos, permitiendo que los más altos representantes del mundo social que militen puedan integrar por derecho propio instancias directivas.
Se permitirán las órdenes de partido en temas que no sean de conciencia y sólo reflejen concepciones económicas y sociales.
Los parlamentarios que no obedezcan instrucciones acordadas democráticamente por las instancias directivas de los partidos, perderán sus cargos y deberán ser reemplazados por personas elegidas por sus partidos por procedimientos democráticos.
Sobre lo anterior, añade que "un quinto elemento importante", que debería, a su parecer, contener la nueva carta fundamental. "Ninguna persona natural o jurídica podrá ser propietario al mismo tiempo, directa o indirectamente, de medios de comunicación radiales, televisivos, escritos, digitales , ni se podrá monopolizar regional o nacionalmente la propiedad de estos medios. La contravención será castigada con la confiscación del medio y penas de cárcel efectiva", dice.
-¿Cómo mantendrá una vinculación con la gente, ahora que no va de candidato?
-Los Convencionales deberían constituirse en comisiones y realizar audiencias públicas con organizaciones ciudadanas y especialistas. Yo, participaría con ideas, en algunas de estas audiencias o cabildos.
-¿Qué cosas no deben quedar en la nueva constitución?
-Muchas que son contradictoras con las propuestas y constituyen amarras ideológicas neo liberales y autoritarias, como los altos quorum para determinadas leyes.
-¿Y qué cosas dejaría de la actual carta fundamental?
-No se podrá desconocer el valor de las normas que son frutos de experiencias democráticas y parte de nuestra historia. El recurso de protección, por ejemplo, debe ser fortalecido, ampliado a todas las garantías constitucionales y evitando las normas de la Corte Suprema que lo debilitan.
-¿El futuro de Chile lo ve incierto con este proceso constituyente?
-El presente ya es incierto por los negativos efectos de las 2 pandemias, el Covi19 y la neoliberal. Ganamos un plebiscito con el 78%, pero dónde el 48% de los electores No votaron. Eso es grave ahora. Por ello, no hay que dejar de lado soluciones urgentes en recursos para sobrevivir la pandemia, mejorar pensiones , así como buscar acuerdos para tener una mayoría con propuestas comunes para la Convención. Crear una alianza para gobernar es clave. Sin mayoría política, social e institucional No se puede gobernar, menos terminar con la grosera y aberrante desigualdad.//ELF






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