A dos semanas de las elecciones a gobernadores para candidatos que pasaron a segunda vuelta, En La Fontana conversamos con el aspirante a ocupar el cargo en la Región de Los Lagos, Patricio Vallespín.
El militante de la Democracia Cristiana (DC) y exdiputado falangista por la zona, a la que nuevamente busca representar ahora desde la gobernación, es el candidato del pacto Unidad Constituyente (PR-PPD-PS-DC-CIUDADANOS-PRO), quien obtuvo casi el 37% de las preferencias en las megaelecciones del pasado 15 y 16 de mayo.
Compite con Ricardo Kuschel de Renovación Nacional, quien sacó más de 70 mil votos. Mientras que Vallespín llegó a 99.965 votos. Ninguno alcanzó el 40%, por lo que se medirán en el balotaje del próximo 13 de junio.
-¿Cuál es la expectativa que tiene para ganar la gobernación en Los Lagos?
-Tenemos una buena opción de ganar en segunda vuelta. En primera vuelta, sacamos casi el 37% de los votos. Nos faltó poco para haber ganado en esa oportunidad. Sin embargo, se abre el abanico opositor para todos aquellos que se quieran sumar a nuestra candidatura. Es una nueva oportunidad para ganar. Creo que es más difícil para el candidato de gobierno alinear más votos. No tiene dónde salir a buscar nuevos adherentes, y no cree en la descentralización. En mi caso, veinte alcaldes han manifestado su apoyo, y para nosotros eso es muy importante. Por eso, la expectativa es grande. Queremos construir una región sustentable con inclusión social y territorial. Entonces, ojalá podamos ratificar el triunfo que ya tuvimos en primera vuelta.
-¿Pensó que pudo haber ganado en primera?
-Claro que sí, porque eso facilitaba las cosas. Nos daba mayor empoderamiento. Pero habían cuatro candidatos de oposición y solo uno de derecha. Entonces, eso lo hacía difícil desde el punto de vista de los números, pero el haber estado tan cerca, significa que mi candidatura llegó y caló hondo en los ciudadanos de la Región. Mi liderazgo, de alguna u otra manera, se está reconociendo. Ahora viene el trabajo de sumar a otros actores que participaron. Tal vez, esta segunda vuelta no será tan masiva en participación como la anterior elección, por eso, es que hay que esmerarse y esforzarse para tener el máximo apoyo ser elegido gobernador por los ciudadanos. Los gobernadores vamos a poner la agenda de la Región en la nación para que el nivel nacional se ponga a disposición de los territorios y no como es hoy donde los intendentes, que son los representantes del gobierno central en la región, impongan lo que se debe hacer y en lo que se debe dar prioridad. Entonces, creo que en segunda vuelta podemos ganar y estamos trabajando para ello.

-¿Cómo analiza los malos resultados en general de la centroizquierda, la derecha y partidos tradicionales?
-Hay que analizar los resultados en su contexto. Efectivamente, hay una cierta crítica y molestia con los partidos y la política tradicional en sus diferentes expresiones, y eso, lo tenemos que cambiar desde la política y hacer las cosas distintas, incorporando más actores sociales y más miradas. Nosotros hablamos en nuestra campaña de construir un programa territorial de desarrollo desde cada comuna y localidad, donde los actores políticos, productivos y sociales en cada territorio definen sus prioridades. Como posible futuro gobernador no me queda más que acatar lo que en estas instancias se defina. Nosotros de alguna manera tenemos que cambiar la manera de cómo se hace política. Tenemos que ser mejores políticos, trabajando con y para la gente. Yo estuve tres años fuera de lo público y ahora retomo esta senda con la idea de cambiar prácticas políticas que no eran pertinentes y que ya no funcionan en estos tiempos. Por tanto, creo que el resultado de las elecciones expresa eso y que hay que adecuarse a los nuevos tiempos (...) La centroizquierda tiene una oportunidad de mirar y hacer las cosas distintas y sobre esa senda avanzar para un mejor Chile.
-¿Qué rol va a jugar usted en el desarrollo de la Región de Los Lagos de resultar electo?
-Los gobernadores recién electos tenemos que jugar un rol en un doble propósito: por una parte, construir una agenda regional de desarrollo que se lleve a nivel nacional. Se imponga al nivel nacional y que éste no nos siga sometiendo a decisiones desde allá en definiciones de qué hacer en nuestros territorios. Nosotros vamos a determinar eso. La actual gobernanza es sólo un punto de partida. Hay que fijar la agenda de descentralización de Chile con los hitos pertinentes de cada zona del país. Y esto se va hacer en paralelo con lo que es el proceso constituyente, porque la descentralización va a quedar plasmada, sin duda, en la nueva constitución. Hoy se habla sólo de regionalización y eso no es lo que la gente pide ahora. Por tanto, el rol que uno va a construir es liderar esa agenda desde las regiones y construir esa mirada de manera participativa com todos los actores, haciendo las innovaciones que se requieren con la mirada territorial y que el nivel central debe acatar para el desarrollo regional.

-¿Cuál es el llamado a que la gente vote y participe de la segunda vuelta?
-El único llamado que uno puede hacer es a que la gente vote informada, porque es una elección muy importante que marcará la nueva forma de tomar las decisiones en los territorios. La idea es que las personas participen y se informen acerca de lo que cada candidato está planteando. Yo conozco la Región, sé de temas de descentralización. Tengo una agenda de cómo se puede avanzar en aquello. Por otro lado, está el candidato tradicional del oficialismo que no cree mucho en la descentralización, que cree que acá lo básico es administrar los recursos y no ir más allá para que los territorios tengan otra forma de decidir y que no sea por imposición del gobierno central de turno.
-¿Cómo se rearma la DC, con más cercanía con las bases y el territorio?
-El gran desafío para todos los partidos, incluida la Democracia Cristiana, es cómo sobre la base de esta nueva realidad que existe en nuestro país se rearma y se piensa desde las nuevas prácticas con los contenidos renovados y con ideas para el Chile del mundo que está cambiando momento a momento, que el desarrollo post pandemia va a ser otra mirada de hacer las cosas. Y la DC, en ese rearmado, lo tiene que hacer muy en serio, con estructuras más claras, flexibles y más contenidos. Tiene que volver a tener presencia en las organizaciones sociales de base, en todas sus dimensiones. Y creo que ese es el camino que debe tomar. Ahí serán claves la sustentabilidad, la inclusión social y territorial, la paridad de género y la descentralización para llegar a esa nueva ciudadanía más empoderada que exige más derechos y dignidad. En esto, la DC tiene una gran oportunidad de crecer, pero debe hacerlo con liderazgos cooperativos, que vean que aquí no es luchar unos contra otros, sino que tener una mirada de futuro compartida de futuro. Y todos los partidos tendremos que hacer eso. Es es el gran desafío. //ELF







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