Conversamos En La Fontana con Nicolás Delpin (32). Ingeniero Comercial de la U. Católica de Valparaíso, MBA de la Universidad de Chile y Posgrado en Desarrollo Sostenible en el Reino Unido. Es fundador de la Fundación Comunidad 2030, que busca políticas públicas más sostenibles. Fue un activo dirigente estudiantil y actualmente es Consejero Nacional de la JDC, desde hace tres años.
Es sobrino de Felipe Delpin, actual edil de La Granja e histórico demócrata cristiano. Hace solo un mes fue proclamado como la carta de la Democracia Cristiana (DC) para el sillón edilicio en Santiago. Circunstancia que lo motiva a cabalidad.
"Es una apuesta colectiva. No es un trabajo personal. Venimos hace ya bastante tiempo trabajando, con tal de poder hacer una renovación no solamente las ideas, sino también de caras, que es algo relevante respecto del momento político que está viviendo el país. Entonces, es una apuesta colectiva que apuesta a la renovación de las ideas y también de los rostros", dice.
El 13 de diciembre -cuenta- serían las primarias para alcaldes dentro de la centroizquierda representada en el pacto electoral: Unidad Constituyente.
"Nosotros estamos impulsando las primarias, porque son el espacio donde la ciudadanía tiene que elegir a los mejores candidatos. De eso, nosotros no nos vamos a cansar. Vamos a impulsar esta instancia hasta que sean una realidad. Pero si no hay, no aceptaremos imposiciones ni blindajes de candidatos", asegura.
Gestión deficiente
Delpin es crítico respecto de gestión de Felipe Alessandri en la comuna que busca liderar, en cuyas calles la delincuencia y los vendedores ambulantes proliferan. "Santiago es una bomba de tiempo, entre una gestión deficiente donde no hay visión de futuro, y donde las contingencias no son bien abordadas. La comuna está cayendo en un letargo que al final no está proyectando un desarrollo a largo plazo; y eso es lo que sienten los vecinos y vecinas. Entienden que hay un abandono total de los espacios públicos y privados, en cuanto a seguridad. Las personas tienen que vivir encerrados. Y eso tiene que ver con una mala gestión municipal", comenta.
Y añade: "El grado de hacinamiento que tienen los barrios históricos de Santiago, son los mayores de la Región Metropolitana. Son comparables a Bajos de Mena o avenida Blanco Encalada de Estación Central. El tema es que esto crece y crece, año a año, y no hay una política a largo plazo para solucionar esto. Parece que a nadie le importa".
Por lo mismo, el ingeniero comercial se la juega por convertir a la capital en una ciudad sustentable. "Apostamos a que Santiago se convierta en la capital turística y sostenible de Latinoamérica, pero para eso, tiene que haber voluntad política y haber una integración social y multicultural plena (…) Hay que tener una economía local adecuada a nuestros tiempos, una nueva política de seguridad para los vecinos, la dignidad para las personas mayores. Todo eso, es fundamental para el desarrollo capitalino".
Busca trabajar un modelo, que incorpore a las comunidades en la toma de decisión y que esté basado en 4 pilares: Integración social, entendiendo la multiculturalidad de la comuna, buscando entregar dignidad a todas y todos los Santiaguinos. Seguridad, logrando disminuir los índices de delincuencia, narcotráfico y violencia asociada a esto, aumentando la percepción de seguridad y recuperando espacios para los vecinos.
El tercer pilar de Delpin es la dignidad para el adulto mayor, entregando espacios de "esparcimiento, seguridad y felicidad". El cuarto, es hacer un Santiago sostenible que tenga planificación de largo plazo integrando al mundo público y privado.
"Hay que tener la voluntad política de querer hacer los cambios, teniendo una política de integración social clara. Por ejemplo, proponemos que extranjeros puedan vivir dignamente en las casonas abandonadas de Santiago. Hay muchos terrenos desocupados que se prestan para el narcotráfico o la violencia. Hay que recuperar esos espacios con la ayuda del Serviu, para que migrantes vivan dignamente", plantea Delpin.
Participación vinculante
El camarada DC considera que la participación ciudadana es fundamental para ejercer plena democracia en el municipio. "Sobre todo, respecto de cómo han ido cambiando los tiempos. La ciudadanía requiere saber lo que está pasando. Requiere saber en qué se están gastando sus recursos. Y eso, es lo principal. La grave crisis que tenemos es por la baja participación. Queremos saber lo que piensan los ciudadanos, a través de cabildos, encuestas, o diferentes mecanismos que nos permitan saber lo que la gente quiere, y que sean mecanismos vinculantes".
Consultado por su respaldo a la candidatura de Claudio Orrego (DC), como gobernador regional en la RM, contesta: "Apostamos por la renovación de ideas y también de nuevos rostros. Sin embargo, reconocemos la trayectoria de camaradas como Claudio Orrego. Al principio, luchó contra la dictadura. Luego fue alcalde e intendente. Él es un ejemplo para nosotros. Entonces, ahora, está esta nueva camada de jóvenes DC que se están atreviendo a realmente hacer los cambios".
Finalmente, se refiere al rol de los municipios y de las expectativas que tiene en la Convención Constituyente (CC). "Los gobiernos locales demostraron ser los únicos entender a cabalidad lo que ocurría con la ciudadanía en medio de la pandemia. Los municipios han cobrado relevancia, por tanto, se requiere que tengan espacio en la CC. Santiago ha perdido sentido de identidad. Ya no sienten ese orgullo de ser santiaguino. Y eso, no lo podemos permitir", sentencia. //ELF








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