En La Fontana publicamos carta de militantes históricos de la falange: RICARDO HALABÍ – RICARDO HORMAZÁBAL – JAIME HALES, quienes se dirigen a militantes y a la directiva nacional de la Democracia Cristiana para pedir la postergación de las elecciones internas del partido y, en lugar de ello, concentrar esfuerzos en recuperar la confianza en la ciudadanía y proponer ideas para la Convención Constituyente.
La carta dice lo siguiente:
"A LOS MILITANTES, ADHERENTES Y SIMPATIZANTES DEL PARTIDO DEMÓCRATA CRISTIANO
Ante la convocatoria a elecciones internas, llamamos a postergar las legítimas aspiraciones de poder interno para esforzarnos en realizar un diálogo masivo, franco y fraternal para recuperar la confianza ciudadana y nuestra cohesión interna.
Hemos aportado a la victoria de Boric, pero no podemos considerar el resultado como un triunfo de la DC. Perdimos con nuestra candidata presidencial - por errores propios y por la actitud de parte de los aliados - y sufrimos una gran derrota en las parlamentarias.
El PDC ha tenido una baja en las preferencias populares, en un momento de la historia muy crítico para la democracia, cuando más del 45% de los ciudadanos se niegan a participar las elecciones.
Hemos vuelto a la votación antigua de la Falange Nacional, perdiendo el apoyo ganado por nuestro servicio al pueblo durante 60 años. Nacimos como Falange Nacional, para ser una punta de lanza que cruzara las barreras de izquierdas y derechas, con el objetivo de impulsar una nueva sociedad sustentada en la democracia, la libertad, la justicia social y la fraternidad. Esa fue la incansable lucha de quienes iniciaron el camino, con una visión clara y que habría de culminar, después de años de ser minoría, con el proyecto de la Revolución en Libertad. Perdimos la elección de 1970, con lo que proceso iniciado en 1964 se truncó, pero mantuvimos nuestro liderazgo en muchos sectores sociales.
Perdimos, pero teníamos ideas, líderes honestos y prestigiados, lo que nos permitió ser el gran partido de la oposición democrática a la UP. No pudimos evitar el Golpe de Estado, porque buena parte de la derecha y la izquierda dejaron de creer en la democracia. Si bien ningún órgano de dirección del partido optó por un golpe, cuando se produjo muchos militantes lo apoyaron. La JDC de entonces era públicamente contraria al Golpe, pero una vez producido la directiva de Aylwin emitió una declaración “de comprensión”, error reconocido por el propio presidente del PDC años mas tarde. La declaración de los 13, apoyada por muchos otros, fue un testimonio importante.
Hubo militantes apoyaron a la dictadura, mientras otros miles a lo largo del país fueron víctimas de los abusos o actores solidarios con los adversarios de antes, arriesgando la vida por la libertad y la democracia.
Luego de vacilaciones iniciales, todo el PDC se puso en una sola tarea: reabrir los espacios democráticos, lo que tuvo costos en los dirigentes y militantes perseguidos o asesinados.
Logramos encabezar la unidad de la oposición en una estrategia pacífica. Los adversarios de ayer nos reencontramos en una misión de recuperar la democracia y la justicia social.
Hemos conocido y vivido la derrota, la persecución, los intentos de dividirnos, las disensiones internas. Todo ello nos obliga a ser más fuertes, coherentes y eficientes para recuperar, desde las raíces, nuestro empeño por contribuir a la construcción de una sociedad mejor.
Impulsamos con entusiasmo la Convención Constituyente y resultó dura la derrota en la elección de sus integrantes, donde el pueblo prefirió otras opciones. Tomamos decisiones equivocadas y recibimos una respuesta negativa de dimensiones históricas. El partido más grande de Chile en los últimos 50 años, obtenía sólo un militante en un órgano llamado a crear la nueva institucionalidad. Aun así, no nos hemos restado en la tarea de hacer contribuciones a este proyecto gigantesco de la sociedad chilena por generar sus propias normas desde la voluntad del pueblo. Es indispensable canalizar las aspiraciones del pueblo y darles un marco jurídico institucional para se hagan realidad. La Constitución es el marco jurídico en el cual se desenvuelve la política y no solamente un conjunto de deseos o sueños cargados de retórica o voluntarismo.
En la reciente elección presidencial hemos pagado los altos costos de tomar decisiones estratégicas que rompieron una alianza histórica y permitieron el triunfo de la derecha. A la desconfianza de nuestros aliados, se suman sus propias crisis y las innecesarias heridas internas que nos causamos. Luego de convocar a cerca de 30 mil personas para una primaria interna, con una ganadora clara y preparada - Ximena Rincón - y con un candidato derrotado que se sumó sin crear problemas, aceptamos un veto de aliados que actuaron en concomitancia con sectores internos de la DC.
La derrota electoral en los convencionales, la baja en la representación municipal y la ambición grupal, desataron la tormenta perfecta. El final de la tragedia es conocido. A pesar de obtener varias gobernaciones y un importante poder municipal, la DC estuvo un tiempo sin candidata. Ganamos una primaria y muchos de los derrotados no fueron leales con su compromiso.
Derrotados, se actuó con gran responsabilidad política, optando por apoyar al candidato Gabriel Boric, sin exigir condiciones particulares, salvo el compromiso con la democracia. Pese a la disidencia de unos pocos, el PDC trabajo con lealtad.
LAS TAREAS MÁS URGENTES
1.- En esta realidad, convocamos a dirigentes y militantes a distraer el menor tiempo posible en la elección de las autoridades internas y concentrarnos en poner a todo el Partido a trabajar organizadamente en las ideas y proposiciones para la Convención Constituyente. En cada comuna, en cada sede funcional, los DC generaremos ideas que propondremos a la Convención.
Desde nuestra posición actual, queremos sumar nuestras capacidades, nuestra voluntad de trabajo, nuestra convicción democrática profunda, nuestra experiencia en la realidad y los conocimientos y la visión de los académicos, los intelectuales, los artistas y creadores, los profesionales y empresarios, los trabajadores, para aportar a la nueva Constitución Política del estado de Chile que regirá en las próximas décadas. Generaremos las comisiones de trabajo y los procedimientos para que todos los militantes, adherentes y simpatizantes podamos participar
2.- No podemos seguir en el clima interno que impera. Habrá que romper los muros que nos separan de los militantes y del país. Un equipo de trabajo organizará la participación libre, oportuna e informada de la militancia.
Todo este esfuerzo debe culminar con la publicación de las propuestas de la Convención para que los DC participemos coordinados e informados al plebiscito nacional que debe convocarse.
Llamamos a los militantes y simpatizantes del Democracia Cristiana y a todas las personas que quieran tener un espacio de reflexión y de acción, a trabajar en la formulación de propuestas concretas para la redacción de una nueva carta fundamental.
Queremos volver a ser constructores de la esperanza para construir una sociedad mejor.
RICARDO HALABÍ – RICARDO HORMAZÁBAL – JAIME HALES
21 de diciembre de 2021"
*Ver carta en PDF:
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