En La Fontana entrevistamos a Matías Rojas, quien milita desde el año 2012 en la Democracia Cristiana (DC). Vive en Viña del Mar. De pequeño le interesó la política, siendo dirigente estudiantil en secundaria y, luego, en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV).
Su proximidad a la falange se lo debe a su padres y su abuelo. "Mi primer acercamiento al partido fue familiar y, posteriormente, ya consciente opté por la DC, como mi casa política", dice. Actualmente, es consejero nacional de la Juventud Demócrata Cristiana (JDC).
En esta conversación, entra de lleno en materia respecto del Plebiscito Constituyente del próximo 25 de octubre; a menos de un mes de este evento. "Hay que incentivar a todos los camaradas a participar del Plebiscito Constituyente, desde Carmen Frei hasta el camarada de base de cualquier comuna de Chile. Eso, va a servir para reconectarnos y tener una discusión política con altura de miras", asevera.
Sobre aquello, añade: "El Proceso Constituyente, una de las virtudes que tiene, es que es una discusión política, más que cosista. No es una lista de anhelos como lista de supermercados. Acá se habla más bien de ideas y de lo que uno quiere para Chile".
-¿Qué falta potenciar en la campaña del Apruebo?
-El partido se ha reactivado frente al Apruebo, con su campaña #YoApruebo. Veo entusiasmo y optimismo frente a eso. Una de las tareas que faltan -aunque se entiende, dada las circunstancias sanitarias, que implica límites a las actividades en terreno- es que la campaña ha estado muy enfocada en la gente que ya está convencida. Se llega a nivel nacional, a través de Zoom a las bases y a la militancia, pero hay que llegar a la ciudadanía, a los indecisos, que no están convencidos si votar por Apruebo o "r3chazo". La campaña está muy hacia adentro. En estos conversatorios y encuentros live somos los mismos de siempre. Sin perjuicio que se hagan, porque son importantes, a nivel regional, en la última etapa que tenemos que hacer el énfasis en los que están indecisos en la ciudadanía.
-¿A quiénes se refiere?
-Muchos evangélicos, por ejemplo, tienen miedos o dudas. Creen que con la nueva constitución se va a perder la libertad de culto. Eso, es totalmente falso. A esa gente es a la que nosotros tenemos que llegar.
-¿Y qué propones hacer?
-En comunas, en cuarentena sobre todo, no se pueden hacer puerta a puerta ni cabildos en las plazas, pero quizás hacer una campaña de carteles. Hay comunas que te permiten, incluso en comunas en cuarentena, que uno tenga un cartel de determinadas medidas en su casa. Ahí hay algo que es súper simple, respecto a volcar la campaña hacia los vecinos, hacia los barrios, la población, etc.
-¿Ve unidad en la centroizquierda para el Apruebo?
-Después del 18-O, a propósito del acuerdo por la paz que inicia el Proceso Constituyente, creo que ahí hay una oportunidad, en términos de cimentar un trabajo de unidad dentro de la oposición. No hay una sola oposición, sino que hay un montón de oposiciones. Ni siquiera en el Frente Amplio, el PC, Convergencia Progresista y otros, hay unidad; siempre hay diferencias internas (…) el Proceso Constituyente ha permitido esos pequeños gérmenes de unidad al interior de la oposición, en los territorios y en distintas iniciativas, pero falta un montón de camino aún.
-¿Qué rol debe jugar la DC para esa unidad?
-El rol de la DC es jugarse por la unidad de la oposición. Obviamente, eso significa hacer la autocrítica. La directiva que encabeza Fuad Chahín tenía una estrategia equivocada de tranzar con el Ejecutivo, pero que bueno que la cambió. Pero, por otro lado, uno tiene que empujar eso hacia una auticrítica, generando las confianzas y aunando fuerzas, pero con contenido, no solo diálogo. Hay que llenar de contenidos esa unidad.
-¿Unidad para ganar solo las elecciones?
-Si aquí vuelve a ganar la derecha, los que más van a sufrir no son los parlamentarios ni los dirigentes políticos. Es la ciudadanía. Porque habría otro gobierno indolente, economicista, más preocupado de las cifras macroeconómicas, que otorgar dignidad a las personas, con políticas públicas adecuadas. Por eso, vale la pena hacer el esfuerzo por la unidad. No por nosotros, sino por el bien de la sociedad chilena. No es ganar la elección por ganar, ni derrotar al adversario; es pensar en la gente.
-Por último, ¿Ve el Proceso Constituyente con optimismo o pesimismo?
-Soy 100% optimista de este Proceso Constituyente. No va a ser fácil. Hay distinciones. Y es lógico, porque se está discutiendo la distribución del poder, cuál es la fisonomía del país, y cuáles son las bases mínimas para organizarnos. Yo creo que hay, eso sí, un grupo minoritario que justifica la violencia. Y eso se combate, no solo con represión, sino que ir a las causas de esa violencia. Hay que descomprimir esa violencia, a través del diálogo. Tenemos que mirarnos distinto, con los empresarios, con representantes de religiones, con nuestros adversarios políticos, y juntos construir, entre todos, las bases para un mejor país con una sociedad más justa. //ELF
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