Para conocer ejes programáticos, expectativas y el liderazgo de aspirante a La Moneda que representa, En La Fontana conversamos con Marcelo Mena Carrasco, coordinador de campaña de la precandidata presidencial de la Democracia Cristiana (DC) y presidenta del Senado, Yasna Provoste.
Mena, ingeniero civil bioquímico de profesión, es militante DC. Durante el segundo gobierno de la presidenta Michelle Bachelet se desempeñó como subsecretario y ministro del Medio Ambiente.
Actualmente, es el encargado de dar a conocer las ideas, iniciativas y convencer al electorado de que la senadora Provoste es la indicada para liderar al país, en medio de crisis sanitaria, social y económica, además, de convivir con el proceso constituyente en curso.
Mañana es el último debate de Unidad Constituyente (UC). Y el 21 de agosto en consulta ciudadana el pacto tendrá su carta presidencial definida entre Provoste, Carlos Maldonado (PR) y Paula Narváez (PS).
Ejes programáticos
"Hemos estado hablando de este modelo socioambiental, donde cambiemos el eje de la discusión de las oportunidades, donde las decisiones se definen a nivel territorial y no a nivel del gobierno central. Esto, tiene un relato en cómo distribuir mejor territorialmente las decisiones gubernamentales, haciendo una gestión menos centralista", parte diciendo Mena respecto de las prioridades programáticas de la candidata falangista.
Sobre esta materia, añade: "Hay dos ejes que son importantes. Uno, tiene que ver, primero que todo, con que la pandemia no está superada. Por tanto, viene todo un plan de reconstrucción asociado a las primeras decisiones del próximo gobierno. Van haber dos o tres años de impacto económico, asociado a la pandemia, que hay que enfrentar. Hay que ponerse al día con la educación. Hay que establecer un retorno seguro donde se contrarrestan las vías de contagio, sobre todo, de las nuevas cepas del covid, donde los espacios sean seguros para las personas. También hay que reponer la lista GES, en materia de salud, fortalecer la salud mental y la atención primaria".
-¿El gobierno de Porvoste aspiraría a construir una país con un desarrollo sostenible?
-Por cierto, hay que centrarse en un desarrollo sustentable, donde hay un trabajo de erradicación de campamentos de forma sostenible, emplazando viviendas en lugares seguros. También hay que trabajar fuertemente en la implementación de techos solares, para bajar costos de generación, pero también posibilitar un ahorro en el bolsillo de las personas, en cuanto al valor de la energía. Tenemos que abordar la contaminación atmosférica. Entonces, hay que prepararse para las crisis que vengan posterior a la pandemia, como la contaminación atmosférica y el cambio climático, que hoy ya vemos que comienza a mostrar su peor cara.
Liderazgo en la centroizquierda

-¿Provoste es la indicada para liderar a la centroizquierda y lograr un gobierno de unidad que administre el proceso constituyente?
-Si uno ve su capacidad de articular acuerdos, y conversar con distintos actores, que no necesariamente son de su coalición; sí, ella es la indicada. No hablo de estabilidad solo en el sector de la centroizquierda, que ella podría lograr. No estoy hablando de eso, sino que ella entiende que ninguna coalición va a tener una mayoría absoluta para llevar a cabo los cambios que requiere Chile. Eso significa saber ponerse en el lugar del otro, conversar con el otro. Eso, se demostró en el trámite del proyecto de ley de reforma al Código de Aguas, o el acuerdo del IFE de los mínimos comunes. Son todos hechos que demuestran la capacidad de diálogo de Yasna Provoste, que es fundamental en el contexto político de hoy.
-Qué diferencias ve entre Narváez, Provoste y Maldonado.
-Yo creo que Yasna se diferencia de sus contrincantes de Unidad Constituyente, en su capacidad de buscar la unidad. De no estar pensando en la desunión, sino que pensar en cómo unirnos para enfrentar los desafíos del siglo XXI, superando la pandemia. Y eso, ya lo demostró Provoste con transparencia en las negociaciones del marco de los acuerdos de mínimos comunes para enfrentar la pandemia. Allí se vio una voz única de toda la oposición. Eso, es una gran distinción de Yasna, y también su propia historia, en el sentido que a diferencia, por ejemplo, de Sebastián Sichel, quien cuenta su historia como si fuera algo replicable. Ella sí que tuvo una historia de esfuerzo y superación. Es una mujer venida del norte; es morena de origen diaguita. Y eso, no significa que si ella pudo, el resto de la población o muchos puedan seguir su camino. La barreras que ella superó, no tienen por qué superarla el resto. Esas barreras deben desaparecer y eso es parte de las propuestas de Yasna.
-Pero hay diferencias entre los precandidatos en temas valóricos como el aborto, por ejemplo...
-En la diversidad de las opiniones está el valor de lo que ha sido la centroizquierda. No todos vemos las cosas de forma igual. Y esa diversidad, es importante. Cuando todos pensamos igual -y así lo indican estudios- pensamos que nuestra solución es la única, haciéndonos insensibles a la realidad de otras personas, con otras miradas. Entonces, todo lo que ha planteado Yasna respecto de los derechos reproductivos, como derecho fundamental, habla con la perspectiva de alguien que conoce las carencias de las regiones, donde los derechos no son universales, porque los derechos humanos y libertades no se ejercen a gran escala por falta de oportunidades, recursos y espacios de desarrollo territorial y regional.
-Propiciar más diálogo en la coalición, y fuera de ella, podría ir superando las diferencias...
-Claro. Es fundamental que mantengamos un diálogo con todos los sectores de la sociedad que piensan distintos. Se requieren coaliciones amplias para gobernar hoy en día, porque eso habla de la resiliencia con la cual se deben elaborar las propuestas; no con una mirada unidimensional, sino que con múltiples miradas que convergen en un proyecto común de sociedad.
-¿Fue un error no ir a primarias legales en sus sector?
-Para qué lamentarse por los errores que cometieron los partidos políticos. En general, viendo el vaso medio lleno, los debates presidenciales van a permitir que las ideas de cada uno de los precandidatos se vean reflejados. Claramente, no es lo mismo, una elección formal del Servel, donde hay jefes de mesas electorales por comunas, en locales de votación, que un esquema de consulta ciudadana donde habrá mucho menos gente apoyando estas labores. Sin embargo, esperamos pasar esta primera etapa del 21 de agosto para unir a toda la centroizquierda, e ir con toda la fuerza electoral para la primera vuelta, donde está en juego las transformaciones sociales (…) Esperemos que este 21 de agosto Yasna Provoste sea confirmada como la líder de la centroizquierda, cuyo liderazgo va más allá de un partido político, sino que refleja las transformaciones sociales que queremos implementar como país.
Captando preferencias
-¿Cuáles son las expectativas que tiene para que Provoste pueda captar adherentes en independientes?
-Mucha gente del mundo independiente se ha acercado a conversar conmigo, porque ven en Yasna a alguien que tiene capacidad de unir fuerzas, con una capacidad de discurso y de comunicación bien especial. Eso se demostró en un asenso a esta candidatura. Ella no buscó ser presidenta del Senado, por ejemplo, dado que las circunstancias la empujaron a ello, y supo confluir miradas en los acuerdos de mínimos comunes, lo cual fue un acierto. Y eso, le va a dar fuerza para captar preferencias más allá de su propia coalición.
-¿Un liderazgo femenino es el que requiere el país?
-Hoy, el momento que nos toca vivir es para el liderazgo de las mujeres. Y el tipo de liderazgo de Yasna es fundamental para el momento que nos toca vivir como país, donde los egos masculinos quedan atrás. He sido admirador de Yasna, de Bachelet. El hombre tienen que aprender
-Por último, no puedo dejar de preguntar, ¿Qué le pareció la probación del proyecto Dominga esta semana?
-El proyecto, refleja las contradicciones del modelo económico que tenemos (...) Con el rechazo a la termoeléctrica Barrancones se inició la revolución energética renovable, porque desde ahí en adelante cayeron los proyectos a carbón Punta Alcalde, Castilla e Hidroaysén. Muchos pensaban que esto no era posible. Entonces, la aprobación al proyecto esta semana es una vergüenza. La forma en que se votó y tramitó esta votación. El delegado presidencial citó a los seremis, quienes votaron todos a favor y el se dio el gustito de votar en contra. Me pareció hasta casi "hollywoodense" ese momento de contradicción. Además, qué sentido tiene llevar un proyecto a la Comisión de Evaluación Ambiental (CEA) un proyecto que está judicializado. No tiene ningún sentido. Es más bien una provocación a la institucionalidad ambiental más que algo que ayude o beneficie a una persona en particular. //ELF
*Escucha la entrevista completa acá:






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