Esteban Briones Aros
Bellas Artes AG
Con sorpresa como vecinos y comerciantes del barrio Bellas Artes nos enfrentamos pasado el mediodía del sábado 22 de octubre con la irrupción de equipos de una productora, tomándose veredas y espacio público para la instalación de escenarios, carpas y baños químicos frente a locales de comida, todos pequeños negocios y que a diario buscan sobrellevar su alicaída economía.
Por otro lado, están los vecinos residentes del barrio que no logran comprender lo que pasa y buscan información por intervenciones con personal del evento o en las cadenas de WhatsApp. Lo dramático y paradojal, es que nadie sabía nada, la única respuesta es que está autorizado por la Delegación Presidencial y que cuentan con autorización Municipal. Pareciera ser que en este caso que no se toma en serio el respeto hacia una comunidad y que el sentido común no alcanzo para un análisis mínimo de comportamiento ético.
“EN ESTA CARRERA TODOS GANAN”
Con este eslogan la marca comercial La Araucana, se instala sin cumplir el mínimo acercamiento a la comunidad para promoción de un maratón para sus afiliados. No existe duda de los beneficios actividad deportiva, muy por el contrario, la consideramos legitima y responde a un bien social cuando se fomenta el deporte, el punto es, cuando disfrazado de un evento deportivo, se posiciona la marca de un privado y este se toma espacios públicos, pasando por sobre las comunidades y organizaciones funcionales en donde se desarrolla el evento, entonces pareciera ser que el fin último responde más bien posicionar una actividad comercial, entonces la respuesta es que solo gana la marca.
La política que es la encardada de entregar las respuestas a las comunidades y dar los mínimos resguardos a la ciudadanía, hasta el día de hoy esta extraviada en un oficio que autoriza el evento, no está presente ni antes, ni en el desarrollo del evento, solo en un escrito con un técnico lenguaje y la firma que valida un
“hagan lo que quieran que a nosotros no nos importa”.
La imagen es brutal y vemos como vecinos y visitantes del barrio transitan entre los autos para poder despasarse el día sábado 22 de octubre puesto que las veredas fueron tomadas por escenarios, baños químicos y carpas que promocionan la marca comercial, estas instaladas frente a residencias y locales comerciales. El despertar de vecinos residentes con parlantes frente a sus casas un día domingo en la mañana tampoco fue grata y termino con uno de ellos agredido y en un carro policial, esto por buscar respuestas y exigir la presencia policial por los ruidos molestos que se producían y que alteraban su descanso y recuperación de una enfermedad.
La pregunta es: ¿Qué lecciones hemos aprendido y cuál es la respuesta a demandas por un mejor dialogo entre los actores que conformamos una comunidad? - ¿Qué aprendió la empresa privada cuando se cuestionan sus abusos, si no estamos acaso en presencia de una manera abusiva de instalar un negocio?
- ¿Dónde estuvieron los controles de nuestros gobernantes para evitar que un privado pasara por sobre las comunidades? La respuesta que entrega la empresa es que perece que nos equivocamos… tan cierta y recurrentes como los perdones de la política. //ELF






Interacciones con los lectores