Por Gonzalo Martner
No ha habido caso que la derecha evolucione en lo fundamental en materia de Derechos Humanos: se niega a respetarlos y promoverlos en Chile, aunque los reclame en Cuba y Venezuela con estridencia y guarde un económico silencio respecto de China.
Hoy, ha votado en contra de que se cree una asignatura de Memoria y Derechos Humanos en las escuelas.
La derecha se niega a que las nuevas generaciones puedan conocer a través de un programa educacional hechos que por su horror y brutalidad nunca más deberán repetirse, para lo cual no debe olvidarse que ocurrieron. Estos hechos son que durante una dictadura que la derecha promovió y apoyó se produjo una brutal represión que costó la vida a miles de chilenos y chilenas.
Esa violación del derecho a la integridad y a la vida partió el día del golpe de Estado de 1973 con múltiples torturas y fusilamientos de personas desarmadas y siguió con la formación de un escuadrón de la muerte a partir de la caravana del mismo nombre, que luego conformó la DINA y más tarde la CNI. Este escuadrón de la muerte torturaba, violentaba, asesinaba y hacía desaparecer cuerpos contando con todos los recursos del Estado. Respondía directamente al dictador Pinochet y operó día a día durante 16 años, hasta el 4 de septiembre de 1989, cuando fue asesinado Jécar Neghme a solo meses del fin de la dictadura.
Esto es lo que la derecha no quiere que las nuevas generaciones sepan. Lo que es, en todo caso, un deseo fútil, pues la transmisión de estos hechos seguirá de generación en generación. Pese a quien le pese. //ELF







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