Publicamos En La Fontana declaración pública de la JDC respecto del VOTO POLITICO CONSEJO NACIONAL DE LA JUVENTUD.
"Ante el debate sobre la propuesta de texto constitucional de la convención constituyente, a 17 de junio de 2022, la juventud demócrata cristiana, de forma unánime, manifiesta lo siguiente:
El proceso constituyente en curso se inicia por una situación política de crisis, con masivas manifestaciones, violencia en las calles, e inestabilidad política. En ese contexto una serie de partidos, entre ellos la Democracia Cristiana, concordaron una respuesta pacifica e institucional a la crisis, que culmina en la instalación de la convención constituyente con la misión de redactar una nueva carta fundamental, previa aprobación de la ciudadanía en un masivo plebiscito en octubre de 2020.
Sin embargo, este proceso constituyente es el último de una serie de hitos y acciones que trataron de cambiar la Constitución actualmente vigente. Desde el Caupolicanazo encabezado por Eduardo Frei Montalva en plena dictadura donde valientemente y de forma unitaria con la oposición, se llamó a rechazar la propuesta de la junta, hasta el proceso de la presidenta Michelle Bachelet Jeria, fueron numerosos los intentos de cambiar el texto fundamental. Esta serie de acciones fueron constantes en el tiempo, a pesar de las numerosas reformas a la constitución, porque se entendía que la carta fundamental tiene un vicio profundo de origen, por redactarse en la dictadura, sin la más mínima condición de imparcialidad, pluralismo y transparencia en su plebiscito de aprobación, no siendo por tanto una norma con legitimidad democrática, esto a pesar de los innumerables esfuerzos de los gobiernos de la concertación por reemplazar la constitución.
Por lo anterior, la Democracia Cristiana siempre, tanto en sus resoluciones y acuerdos internos, como en la acción gubernamental y en el congreso, ha promovido la redacción de una nueva constitución política, que subsane la falta de legitimidad democrática que posee el texto constitucional. Esa fue la razón por la que apoyamos la opción apruebo en el plebiscito de entrada.
Hoy, si bien aún no está terminado la propuesta de nuevo texto, con los elementos esenciales ya definidos, las normas transitorias aprobadas, y ante la multitud de actores y liderazgos tomando posición, nos corresponde como partido tomar una definición institucional. En ningún caso es posible un escenario de libertad de acción en esta disyuntiva, porque sería renunciar al rol que le cabe a un partido político en un proceso de estas características, aumentaría la confusión en la ciudadanía sobre qué piensa el PDC sobre la materia, y sería ocultar y postergar las diferencias internas que poseemos.
Haciendo una lectura del borrador, es posible destacar que quedaron incorporados una serie de elementos que son positivos. Se consagra un Estado social y democrático de derecho, antigua aspiración de los humanistas cristianos y diversos sectores progresistas, que permite generar un nuevo trato en la prestación y garantía de derechos sociales y deberes estatales. Se genera un nuevo trato hacia las regiones y comunas, permitiendo un desarrollo más armónico e integrado entre las distintas zonas del país, se hace cargo de la grave crisis climática que atravesamos, permitiéndonos enfrentar el más grande y urgente desafío de la humanidad con un nuevo pacto con la naturaleza, se consagra de forma transversal la paridad y la perspectiva de género, además de incorporar el necesario reconocimiento de nuestros pueblos originarios.
Todo lo anterior son materias que concuerdan con el humanismo cristiano, y que incluso fueron parte fundamental de nuestras propuestas políticas en diversos espacios, durante las ultimas décadas. Cabe destacar, además, que, en la propuesta de nueva constitución, se mantiene instituciones y principios de larga data en nuestra historia constitucional, generando una continuidad con los anteriores textos fundamentales.
Es verdad que, durante el proceso, se generaron una serie de errores que han restado apoyo entre la ciudadanía, principalmente por un grupo de convencionales que, en un ánimo maximalista y fundamentalista, trataron de incluir elementos de revancha y convertir la constitución en un texto que representara solo a ciertos sectores del país. Afortunadamente, la gran mayoría de esos intentos no fructificaron, quedando un texto que, teniendo falencias y materias por perfeccionar, es suficiente en su contenido. Ello no obsta a tener claridad de esos errores, y hacer valer la responsabilidad política que le compete a quienes, siendo constituyentes, tuvieron un comportamiento sectario que daño profundamente la confianza en el proceso.
Creemos relevante eso sí, plantear que hay una serie de elementos de la nueva constitución que deben ser mejorados y modificados, para efectos de tener un texto armónico, coherente, y, sobre todo, que represente a la sociedad chilena por las siguientes décadas. En particular, se requiere un gran acuerdo para modificar materias relacionadas al sistema político, para efectos de mejorar la coordinación y mejorar funcionamiento entre las distintas instituciones, garantizando la efectiva separación de poderes y minimizando el riesgo de que caudillos autoritarios se puedan hacer con el poder, en sistemas de justicia, para garantizar la efectiva independencia y autonomía de los tribunales del país, entre otras materias.
Por lo anterior, y considerando que el gran merito de la propuesta de nueva constitución es que posee legitimidad democrática, permitiendo una discusión en un plano totalmente distinto al que se da con el texto vigente , que en sus disposiciones transitorias permite un mecanismo de reforma mucho más flexible que la constitución actual , y que no es posible confiar en que la derecha permita un nuevo proceso constituyente, dada su pasividad para generar cambios que permitan ese eventual nuevo proceso y su constante saboteo a la convención, y por nuestra historia partidaria y doctrina, es que consideramos que la mejor alternativa de cara al plebiscito de salida, es votar apruebo, para posteriormente y en un gran acuerdo nacional, reformar y perfeccionar sus falencias y omisiones.
En consecuencia, este consejo hace un llamado la directiva nacional y toda la militancia, a que prontamente definamos un apoyo institucional al apruebo, y concurramos de forma disciplinada a apoyar esa alternativa".
Consejo Nacional JDC
¡JUVENTUD CHILENA ADELANTE






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