El aspirante a La Moneda, Jorge Tarud, competirá este domingo 31 de enero en las primarias de su partido para que la militancia -e independientes- escojan a la carta presidencial de la colectividad. Compite contra el exministro, Francisco Vidal y el actual timonel PPD, Heraldo Muñoz. Arguye En La Fontana que ellos nunca han ganado una elección popular, por lo que tendría esa ventaja comparativa.
El militante del Partido por la Democracia (PPD) y abogado, Jorge Tarud, es un político con trayectoria. No por eso lejano de las personas y con fuerte raigambre regionalista. Ejerció como diputado por cuatro periodos consecutivos (entre 2002 y 2018). Fue, asimismo, embajador de Chile ante Arabia Saudita, Australia y la República Popular China.
En el último Consejo Nacional del PPD recomendó postergar la primaria, debido al aumento de contagios por Covid-19. "Yo sugerí en el consejo nacional postergar la primaria, porque este es un mes del alto contagio. Pero no quisieron aplazarlo, y estamos viendo en la realidad que muchas comunas vuelven a cuarentena. La capacidad de hospitales en muchas regiones está llegando al 100%. O sea, estamos en una situación muy crítica", dice, para reglón seguido agregar: "No hay condiciones para hacer las primarias, pero ya no hay vuelta atrás".
Tarud está seguro que reúne el respaldo ciudadano necesario para ser el candidato oficial de su tienda política. "Soy una persona que tiene calle. Fui seis años parlamentario. Siempre gané las elecciones con primera mayoría, incluso una vez alcancé el 47%, como tercera mayoría nacional. Siempre me he reunido con organizaciones sociales, con temporeras, juntas de vecinos, adultos mayores, etc. Y siempre llevaba esas inquietudes, anhelos y angustias ciudadanas al Congreso y a los gobiernos de turno", comenta.
El exdiplomático asevera que Vidal y Muñoz nunca se han sometido a la voluntad popular. "Siempre estuvieron en cargos de mucho poder. De ministros o subsecretarios. Yo, incluso, renuncié a un cargo designado para someterme a la votación popular. Era embajador en China y, por lo tanto, de allá me fui a Linares ocho meses antes de la elección, tomando los riesgos de ser o no electo. Y fui electo con la primera mayoría. Es muy diferente ver las cosas en terreno que desde un ministerio", plantea.
-Pero si pierde, ¿Respaldará al que gane la primaria en el PPD?
-Es evidente que apoyaré a uno de mis contrincantes si gana, pero creo que voy a ganar yo esta primaria. La ciudadanía va ir a votar. Y yo apelo a los independientes, porque esta primaria yo la gano. Yo no tengo máquina política. Ni soy producto de un matinal. Yo apelo a que los independientes salgan a votar y si lo hacen van a votar por mí, y así esta primaria la gano.
-¿Por qué los electores deberían preferirlo a usted?
-Creo que tengo no solo la calle, sino que también tengo la experiencia y la madurez, y la visión de Estado que he demostrado durante mi trayectoria política. Soy el único precandiato presidencial de región. En momentos difíciles que vive Chile y el mundo, decidí jugármela, anhelando aportar desde el Ejecutivo. Además, soy factor de unidad; y eso es muy importante para poder salir adelante.
-¿Estaría dispuesto a participar de una primaria presidencial de toda la oposición, incluyendo competir con Daniel Jadue (PC)?
-Estoy dispuesto a ir en primarias con todos en la centroizquierda y la izquierda, pero si Jadue me propone estatizar todos los fondos de pensiones de los trabajadores, como ha dicho, no iría a primaria con él. Si Jadue me propone entregarle territorio a Bolivia, yo con ese programa de gobierno no comulgo.

Estallido y nueva constitución
Tarud dice que anticipó el Estallido Social del 18-O, a fines de 2017. "La gente ya no daba más de tanto abuso. Entonces, yo preveía que venía una situación extremadamente difícil, para el presidente que iba a llegar, fuese (Alejandro) Guillier o (Sebastián) Piñera. El tiempo me dio la razón. Esa es la diferencia de tener calle, que actuar desde un ministerio".
-¿Cuáles son sus principales propuestas que tiene para el país?
-Ese es el peor error de los candidatos. La gente ya no cree en esto de las propuestas o los "ofertones". Cuando Piñera nos dijo que iba a terminar con la fiesta de la delincuencia vemos que hoy está en el carnaval. Entonces, el programa de gobierno que se elaboraba entre presidentes de partidos, a puertas cerradas, ya se acabó. En consecuencia, hay que hacer un programa realista, factible, confiable, realizable, y eso se tiene que hacer conversándolo con la base territorial. No decir: "Yo voy hacer esto y esto otro". No señor. Hay que construir un programa con las regiones de Chile y escuchando a la ciudadanía.
-¿Cree que se llegue a buen puerto con las elecciones en medio de la pandemia y el proceso constituyente?
-Se junta todo, pero creo que de aquí a abril, en términos de pandemia, las cosas van a estar un poco más controladas. La vacuna Pfizer y las otras, van ayudar bastante a la inmunidad de las personas. Siendo opositor, en mayo pasado, me contacté con embajadores de países de principales productores de las vacunas para que fueran tomando contacto con Chile y así asegurar, desde un comienzo, stock disponible para la población una vez que estuvieran desarrolladas las vacunas. Le prendí ampolleta al Presidente, porque el virus no distingue si eres de izquierda o derecha.
-¿La Convención Constitucional es la respuesta a los cambios que Chile requiere?
-Tiene que haber una constitución escrita en democracia, sin duda. Soy optimista en pensar que va a ser un buen proceso constituyente y que sacaremos al limpio una carta fundamental que represente a la mayoría del población. Los constituyentes deben tener la voz representativa de toda la sociedad chilena. El derecho a la salud, educación, vivienda, trabajo digno, el reconocimiento de nuestros pueblos originarios; eso, tiene que estar plasmado en el nueva constitución. Y, además, soy partidario de un sistema semipresidencial con un Estado de bienestar social, pero con crecimiento económico. De lo contrario, esas garantías serían una mentira.
-¿No ve unidad en la oposición más allá de Unidad Constituyente?
-No, porque ha habido una falta de liderazgo en la oposición para llegar a esa gran unidad. Ese ha sido el gran problema. No hay un líder natural en la oposición. En el pasado sí lo hubo, porque tuvimos un (Ricardo) Lagos, (Patricio) Aylwin o (Eduardo) Frei, o (Michelle) Bachelet. Espero que prime la cordura en estas elecciones y que la centroizquierda tenga un candidato de unidad. //ELF






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