La Gobernación de la Región Metropolitana decidió no cumplir con la petición emitida por el Consejo de Monumentos Nacionales (CMN) de detener su limpieza de estatuas en la Alameda.
Estas labores son lideradas por el gobernador Claudio Orrego, como parte del Plan Nueva Alameda, una iniciativa destinada a eliminar los grafitis en el eje principal de la capital. Este proyecto cuenta con una inversión que supera los $540 millones.
Fue el mismo gobernador regional quien criticó la petición del Consejo de Monumentos Nacionales, argumentando que, a pesar de esta ordenanza, seguirán adelante con el plan de limpieza a cualquier costo.
“Nos parece el mundo al revés, que en una ciudad que estaba absolutamente dañada, vandalizada y grafiteada, que las personas que lo hacen se queden impunes y que lo que estamos limpiando tengamos obstáculos y tengamos multas. Eso nadie lo entiende”, señaló.
Añadió también que ya informaron al Consejo de Monumentos Nacionales que continuarán con la limpieza. “Les extendemos una invitación para que nos apoyen en el terreno y hagamos las cosas correctamente. En lugar de obstaculizarnos, les pedimos que se sumen a este arduo trabajo”, agregó.
El organismo explicó a través de un comunicado que en una visita realizada a finales de septiembre, una especialista conservadora restauradora de la Secretaría Técnica del CMN pudo constatar que cuatro monumentos ubicados entre las calles Vergara y Almirante Latorre “fueron intervenidos mediante métodos y procedimientos altamente invasivos y agresivos, como es el hidrolavado a alta presión”.
Esto, se habría efectuado sin un diagnóstico previo de su estado de conservación, generando “daños irreversibles en las piezas y una gran pérdida del material original del soporte”.






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