La mañana de este jueves, el expresidente Eduardo Frei Ruiz Tagle anunció por medio de un comunicado que votará a favor de la propuesta elaborada por el Consejo Constitucional que se sufragará el próximo 17 de diciembre. “No es un voto por la extrema derecha ni por sus ideas”, aclaró el exmandatario en el escrito.
El otrora jefe de Estado inició su declaración reflexionando sobre que “el proceso en curso ha cumplido cada una de las etapas previstas, en un clima democrático y con todas las garantías necesarias. Aparte de la elección de los consejeros, se designó una Comisión de Expertos, un Comité Técnico de Admisibilidad, se pudo recurrir a la Corte Suprema y también se pactaron bases fundamentales para la discusión de los consejeros, lo que no ocurrió en la versión anterior".
Luego destacó que han pasado cuatro años desde el acuerdo político que dio origen a Convención Constitucional, y tiene la convicción que el país debe cerrar este capítulo para avanzar debidamente en una agenda que resuelva las necesidades de nuestros compatriotas.
“Chile debe terminar con la incertidumbre y la inseguridad social y jurídica que menoscaban la calidad de vida de los chilenos y que limitan las inversiones en un momento en que el país las requiere con urgencia (…). Este proceso ha durado demasiado tiempo“, agregó.
Frei hizo especial énfasis a lo largo de su escrito que la propuesta no lo representa en su totalidad, pero que valora la instauración de un Estado social y democrático de derecho; el seguro universal de salud sin discriminaciones por sexo, edad o preexistencias; la promoción de partidos más fuertes; la creación de la defensoría de las víctimas de la delincuencia; la modernización del Estado y el establecimiento de la Agencia Nacional contra la Corrupción; “entre otros avances”.
“Hay que tomar la decisión mirando el conjunto y balanceando sus aspectos, positivos y negativos. Votaré a favor y que se entienda bien, este no es un voto por la extrema derecha ni por sus ideas. Es un voto que se funda en mi convencimiento de que debemos cerrar esta etapa, recuperar la estabilidad perdida”, declaró.
El exmandatario invitó a todos los actores de la sociedad a analizar con calma y en profundidad lo que ha ocurrido en estos cuatro años, para así comprender “que la intransigencia es contraria al desarrollo y futuro de Chile”.
“Sé que habrá algunos que criticarán mi decisión, pues ese es un rasgo de los tiempos de intolerancia en que vivimos. Sin embargo, a mis 81 años tengo muy claro lo que considero correcto y mi visión de país está libre de todo cálculo político o electoral (…). Ha llegado el momento de preocuparnos de los problemas reales de nuestros compatriotas“, cerró.






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