En La Fontana conversamos con el actor, Francisco Reyes Morandé (66), conocido por sus roles en diferentes teleseries de TV abierta Chilena. Postula a ser uno de los 155 constituyentes encargados de redactar la nueva constitución. Compite como independiente en lista del "Apruebo" del Partido Por la Democracia (PPD).
Va por el distrito 8, que comprende las comunas de Maipú, Quilicura, Pudahuel, Cerrillos, Estación Central, Colina, Lampa y Til Til. Nació en Santiago, un 6 de agosto de 1954. Su padre, Carlos Reyes, fue un político y militante de la Democracia Cristiana (DC).
Primero, Reyes estudió arquitectura en la Pontificia Universidad Católica de Chile, pero no era lo suyo. No terminó la carrera, dedicándose a componer música. Hasta que comenzó a desarrollar su gran pasión: el teatro y la actuación, realizando un taller dirigido por el director Fernando González Mardones.
Debutó en la pantalla chica en programa Teleduc de Canal 13. Sin embargo, su "época de oro" fue entre los años 1990 y 2006, colaborando con el director Vicente Sabatini, quien lo posicionó como actor protagónico de TVN, en teleseries como Estúpido Cupido, Iorana, La fiera, Romané, Pampa Ilusión, Los Pincheira, entre otras. En 2019 emigró a Mega.
"Tuve la posibilidad de trabajar 30 años como actor en televisión. Es mi trabajo y por suerte se me abrió este espacio, que me permitió ganarme la vida bien. Si no hubiera sido por eso, estaría comiendo lauchas, como la mayoría en el mundo de las artes; en particular hoy en día, en tiempos de pandemia. El Estado tampoco se hizo cargo. Tenemos un Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio completamente ausente, respecto de las necesidades de los trabajadores de este sector", comenta en nuestro medio.
Pancho constituyente

Es la primera incursión de Reyes como aspirante a un cargo de elección popular. ¿Sus motivaciones? Él mismo las explica: "Me mueve una preocupación que tenemos muchos quienes somos del mundo cultural y artístico, de colocar el tema cultural como uno de los ejes centrales en la Convención Constitucional. Por un lado, para asegurar que exista diversidad cultural en este espacio de discusión y romper así esa visión hegemónica, de que el Estado, la sociedad y la comunidad, solo se puede construir a partir de ciertos preceptos económicos y jurídicos".
Sobre lo anterior, añade: "Ya llevamos más de 50 años, por lo menos, con esta visión sesgada acerca de lo que es el Estado y la sociedad, vistos con una mirada netamente mercantilista, lo cual ha hecho crisis, hoy en día. Entonces, creo que es importante poner a la cultura, no solo entendida como las artes y el patrimonio, sino que también como el lenguaje de las comunidades en un lugar importante del debate. O sea, finalmente, hay que colocar a las comunidades en el centro de la discusión constituyente". Con ese espíritu -dice- se han levantado varias candidaturas provenientes del mundo cultural y artístico.
Es optimista sobre el proceso constituyente en curso. "Voy con el corazón abierto y la mente abierta. Creo que si la gente va a votar y toma conciencia del proceso constituyente, separando a las elecciones que se vienen el mismo día, va salir de esto algo positivo (...) la gente tiene que tomar el peso a la elección de constituyentes, porque hay mucha gente buena desconocida, muchos candidatos que no son conocidos. Y por eso, llamo a la gente votar informada y que conozca los planteamientos de los diferentes candidatos", manifiesta.
-¿Qué derechos quiere defender en la Convención Constitucional?
-Principalmente, mis líneas de acción son el derecho de las comunidades culturales, es decir, la educación. El derecho a vivir en un ambiente libre de contaminación; la equidad de género y la justicia social. Son esos cuatro ejes los que quiero defender, pero fundamentalmente, que el Estado respete y asuma proteger los Derechos Humanos. De ahí para abajo, se protegen los derechos sociales como la salud, educación, vivienda, en fin, los que son fundamentales para el desarrollo humano (...) Tiene que configurarse un Estado garantista y solidario en la nueva constitución.
-¿Defiende construcción de viviendas dignas?
-Claro que sí, y que la gente participe en la construcción de sus viviendas desde sus propios barrios. Los "guetos verticales" son pan para hoy y hambre para mañana. De aquí a unos, no sé cuantos años más, deberían ser demolidos, porque no son espacios donde la vida humana pueda florecer (...) No solo puede uno exigir la garantía de un derecho social, sino que tiene que haber una restructuración del Estado, la política y la economía.
-¿Y qué rol debería cumplir el Estado en una nueva constitución?
-Uno que garantice los derechos sociales y que dé las condiciones como Estado solidario para que se den las condiciones. Esto, porque hay zonas del país muchísimo más ricas que otras. Somos todos una gran nación y la gran mayoría pide más equidad social. Hay personas que están bastante segregadas y que no tienen posibilidad de levantarse. Tiene que haber un Estado donde los municipios tengan más poder, autonomía y más recursos.
-¿Está por la validación de la multiculturalidad de Chile?
-Hablamos de la plurinacionalidad y la interculturalidad, que son distintos conceptos respecto de los que es la multiculturalidad, dado que esta última reconoce diferentes culturas. Mientras que la interculturalidad va un paso más allá: reconoce las diferentes culturas, pero también permite el intercambio entre las culturas que conviven al interior del país. En educación pública, tenemos que tomar conciencia y educar respecto de las diferentes culturas presententes que habitan en nuestro territorio. Hay que responder la pregunta acerca de quiénes somos los 19 millones de personas que habitamos Chile. No hablo solo de las culturas de pueblos originarios, sino que de culturas locales.
Derechos garantizados
-¿Cree en sistemas solidarios de salud, educación y previsión?
-Tienen que haber sistemas de salud, educación y previsional que sean únicos, universales y de buena calidad para todos los chilenos. De ahí para adelante si alguien quiere lucrar o aportar en la bolsa, o aportar más para sus derechos, bien por ellos, pero que sea una cosa más bien alternativa. Entonces, estos sistemas tienen que ser solidarios para terminar con eso de que «cada cual se rasca con sus propias uñas» .
-¿De dónde se sacan los recursos para garantizar aquello?
-Un vez que el Estado reconoce y garantiza estos derechos, tiene que impulsar las condiciones para cumplir con ese mandato constitucional, ya sea incentivando leyes, reformando leyes, emitiendo decretos, etc. Y si faltan recursos, entonces, pongamos las cartas sobre la mesa y determinemos qué recursos maneja el país, cuánto recauda el Estado y qué habría que hacer para obtener más recursos. ¿Solo el extractivismo de recursos naturales y minerales para obtener recursos? ¿O es necesario repensar nuevas fuentes de ingresos estatales? Hay que pensar eso, de una vez por todas. O sea, tiene que existir la libertad comercial como motor de trabajo y economía, pero no como está el día de hoy, que al parecer las empresas pueden hacer lo que quieran, porque gracias al «haz lo que quieras» hemos llegado a lo que estamos hoy.
-¿Usted cree que la oposición alcance los 2/3 en la Convención Constituyente?
-Es una tragedia que el mundo del "Apruebo" vaya aeparado. Es el mundo que ha identificado las necesidades de cambios profundos y que se ha abierto a esa posibilidad, por lo cual es una desgracia que los candidatos de la oposición vayan tan desperdigados. Fueron demasiadas listas, y eso con el sistema electoral que tenemos, con las cifras de reparto, va a favorecer a la lista única del mundo del "Rechazo", obteniendo un 40% de los votos, que es un mundo que le teme a los cambios y que quieren aferrarse a las buenas condiciones que tienen hoy día los privilegiados de siempre, sin considerar las malas condiciones en las que vive el 80% de los chilenos.
-Finalmente, ¿Ve con optimismo el proceso constituyente en medio de la pandemia, elecciones y posibles manifestaciones?
-Estoy con optimismo, pero sin hacerme el leso. O sea, entendiendo las barreas que se pusieron desde el acuerdo del 15 de 2019 en adelante, hemos logrado despejar mucho ripio, como la paridad de género y la incorporación de los pueblos originarios. También se les dio un poco más de flexibilidad a los independientes (...) Hay que seguir movilizados. Creo que no hay que bajar nunca la guardia, porque este proceso no termina el 11 de abril, tampoco termina con el plebiscito de salida. Este proceso constituyente termina cuando tengamos un país más equitativo, más justo, con mayor equidad política y social.//ELF
*Pancho Reyes llama a la ciudadanía a que se contacten con él al correo: hola@panchoconstituyente.cl o visite su sitio: www.panchoconstituyente.cl






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