Por Iván Flores
Senador DC
Esperar.
Sin claridad, fecha ni esperanza.
Lo saben muy bien miles de chilenos y chilenas que forman parte de la interminable lista de espera para ser atendidos en el sector público, tanto en patologías GES, como en otras.
Según el informe entregado por el subsecretario de Redes Asistenciales a la comisión de Salud del Senado, que integro, 1.764.937 personas esperan una consulta con un especialista; 294.632 aguardan una cirugía y otras 67.417 una atención GES; ello, sólo en el primer semestre de este año.
En Chile, un paciente del sistema público debe esperar 574 días para acceder a una cirugía electiva no incluida en el AUGE, pero esto varía a nivel nacional. En Valdivia se registra el mayor tiempo promedio de espera, con 906 días, equivalentes a dos años y medio.
Es lapidario y doloroso; porque además los principales afectados son adultos mayores y mujeres.
Se han entregado explicaciones vinculadas al impacto que ha tenido la pandemia por Covid, con las suspensiones de intervenciones electivas y consultas a especialistas. Ello es cierto, en algún porcentaje; pero, en ningún caso puede servir como justificación porque el estado no puede permitir que esto ocurra. Se trata de personas que terminan muriendo porque no recibieron una atención.
Entre los tratamientos con más espera se encuentran los vinculados a cataratas (14.940), seguido por vicios de refracción (8.687); órtesis (5.484), retinopatía diabética (3.500) y colecistectomía preventiva (3.381).
En la región de Los Ríos hay un total de 4.581 casos de retrasos y el promedio de días es de 181 días de retraso en patologías GES. En patologías no GES, hay más de 41 mil personas esperando. Por operaciones, en la región hay más de 5.200 personas esperando desde hace tres años.
El año pasado en la Ley de Presupuesto dispusimos millonarios recursos para disminuir las listas de espera; estamos pidiendo que se nos informe qué ocurrió con la ejecución respectiva. Aquí se requiere un esfuerzo extraordinario y con total dedicación. Esto no puede seguir ocurriendo y debe ser prioridad para el Gobierno.
Cuando las listas de espera se transforman en espacio y tiempos sin esperanza, muchos y muchas no alcanzan a contarlo y, ello, es inexcusable. //ELF







Interacciones con los lectores