Por JAVIER IGOR ASENCIO DELEGADO TERRITORIAL PDC DISTRITO N° 6
Muchos debemos recordar cuando el ex Presidente Piñera fue de gira por Europa con el "Do it in the Chilean way". Pero, más allá de la imagen que quisimos proyectar al mundo, la pregunta de fondo, la que importa, es si realmente estamos frente a una nueva manera de hacer las cosas. Recordando este episodio, me pregunte:
-¿Cómo es hacer las cosas a lo Demócrata Cristiano?
-Desde el retorno a la democracia, hacer las cosas a lo demócrata cristiano, era sinónimo de hacer la cosas a la “Medida de lo Posible”. Y funcionó por veinte años.
-¿Qué pasó con la Democracia Cristiana y su camino en la medida de lo posible?
-En primer lugar nos desconéctanos de las demandas sociales. Desde la revolución pingüina el año 2006 y hasta el estallido social el año 2019, la ciudadanía se manifestó en distintas áreas de las políticas públicas (Agua, Salud, AFP, Educación, Etc). Pero la democracia cristiana siguió defendiendo la fórmula de la “Medida de lo Posible”.
En segundo lugar existe un des perfilamiento de la Democracia Cristiana del centro político, entre otras cosas, cuando a partir del año 2013 la Democracia Cristiana decide formar parte de una alianza electoral y de Gobierno con el Partido Comunista. Esta alianza es interpretada por parte de nuestro electorado como un giro a la izquierda. Surge la tesis del partido Demócrata Cristiano como vagón de cola de la izquierda, o sea entre tanto partido de izquierda, nosotros terminaríamos al final de la fila. En la última elección parlamentaria del año 2021, pareció confirmar la tesis y con el 4.6% de los votos en la elección de Diputado quedamos al final de la fila.
Por otro lado hay varios sacando cuentas alegres, interpretando que el triunfo del rechazo es el retorno de la política de la medida de lo posible. Yo creo la gente quiere cambios profundos pero bien hechos. La Democracia Cristiana debe enterrar oficialmente la política de la “Medida de lo Posible”, ojala funerales de estado. Y buscar su propia forma de hacer las cosas.
Con el voto obligatorio se abren 6.4 millones oportunidades, depende de nosotros aprovecharlas. //ELF






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