El economista del PS Oscar Landerretche se declaró partidario de extender por hasta seis meses el trabajo de la Convención Constituyente, una posibilidad que permitiría la convergencia a un texto “razonable” que “los chilenos se sientan tranquilos de respaldar” en el plebiscito de salida.
El economista y académico expresó en radio Cooperativa su inquietud ante el grado de ofuscación y agotamiento que advierte en los 154 convencionales, quienes se han visto sometidos a un ritmo de trabajo excesivo que resta los debidos espacios calma y mesura necesarias a objeto de conseguir un texto armónico y con perspectiva histórica, un error que ya se advirtió, dijo, en la primera mitad del siglo XIX, cuando se conformaba la naciente República de Chile.
Landerretche hizo estas declaraciones al comentar el contenido de su libro titulado “Siete Nudos”, texto en el que reflexiona sobre las tensiones económicas de la Convención Constitucional. “Me parece a mí que el proceso constituyente va a matacaballo, a una velocidad muy alta; hay un grado importante de histeria en las personas que están en el proceso y alrededor del proceso”, declaró el economista.
Y agregó: “Es impresionante: todo es el fin del mundo; cuando uno les hace críticas a los constituyentes, todo es un complot... Es una cosa impresionante el grado de histeria, de cansancio evidente, de ofuscación, y a mí me parece que con un grupo humano que ha trabajado tan duro para llegar a este punto, está tan cansado y ofuscado, me cuesta verlos convergiendo a algo razonable, dados los plazos que existen”.
La solución, según Landerretche, pasa por “una ampliación de plazo, pero con un mecanismo que les permita a ellos cumplir con lo que han prometido, y darnos el espacio y el tiempo para tener esa conversación”. De esta manera, previa reforma constitucional que podría hacer el Senado, se le den seis meses adicionales. “Dejemos que la Constituyente llegue a su primer borrador el 4 de julio, como está prometido, y sometámoslo a discusión pública en los tres primeros meses (de los seis adicionales)”, señaló.
Landerretche sugirió que los convencionales acudan a sus regiones para favorecer un proceso de consulta, “una conversación pública un poquito más calmada, y los siguientes tres meses de esos seis, establezcamos una metodología para que los constituyentes, después de haber recorrido el país, habiendo conversado con el país, vuelvan a reconvenir y -con una metodología consistente con los dos tercios- puedan enmendar, puedan corregir, para que el texto final que sometamos (al Plebiscito de Salida)”.
“Me parece que si no hacemos esa ampliación del plazo, caemos en el peligro -yo lo discuto en la conclusión del libro- de volver a cometer el error que cometieron los pipiolos en el siglo XIX", alertó Landerreteche en Cooperativa, en referencia a las facciones liberales que pugnaban por el poder en el periodo post-Independencia.






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