Conversamos En La Fontana con la diputada Cristina Girardi, antropóloga de profesión. Militante del Partido por la Democracia (PPD), quien representa al distrito Nº 9, Región Metropolitana.
Le consultamos sobre sus iniciativas legales de telemedicina para ser incorporada como una prestación más en Isapres, y de posibilidad de que en escuelas, alumnos opten por no ocupar uniforme.
Girardi fue alcaldesa de la Municipalidad de Cerro Navia por tres periodos, entre 1996 y 2008. Por eso, cree que la unidad en la oposición es clave para que gane el Apruebo en el plebiscito constituyente del 25 de octubre, para potenciar los gobiernos locales, las gobernaciones y espera que vote la gran mayoría del electorado para la legitimidad de la votación.
Telemedicina
Por el Covid-19, las atenciones por telemedicina han aumentado de forma exponencial. Para hacer frente a esa realidad, es que la parlamentaria presentó la semana pasada un proyecto que incorpora esta modalidad a los contratos de prestaciones en las Isapres y a su vez, estas sean codificadas por el Fondo Nacional de Salud (Fonasa). La idea es que los pacientes puedan atenderse en la seguridad de sus hogares o en lugares remotos de Chile, obtener la cobertura adecuada y que sus gastos sean reembolsados como cualquier otra atención médica.
"Fonasa no ha codificado esta atención. Es como si fuera una atención distinta de las que ya se dan. Y ahí se están tirando la pelota, entre la Superintendencia de Salud y Fonasa. Ambos organismos debieron haberse pronunciado sobre este tema y no lo han hecho (....) La telemedicina no es una atención distinta a las que ya existen codificadas, entonces, esto es claramente una irregularidad por parte de las Isapres hacer esto. Y como la Superintendencia siempre mira para arriba en estas materias, o se hacen los lesos, no se ha pronunciado", parte diciendo en nuestro medio.
Y añade: "Por eso, presentamos el proyecto de Ley para obligar a las Isapres que incorporen esto en los contratos que tienen con los afiliados y que no se aprovechen, en general, en tiempos de pandemia. Que no estén haciendo devoluciones no parece el colmo".
Uniforme no obligatorio
El proyecto de ley presentado por la legisladora dispone que los establecimientos educacionales en el año 2021 no puedan obligar a los estudiantes a usar uniformes escolares. Apunta a otorgar ayuda a las familias, evitando imponer un gasto extra a los hogares de los niños, niñas o adolescentes, que según la última Encuesta de Prepuestos Familiares, impone a los hogares un gasto promedio de $72.566.
-¿Esta medida sería para colegios públicos y privados?
-Hay un contexto que vale la pena revalorar. El uso del uniforme se hizo para homogeneizar a los niños. Era un contexto donde la educación pública recibía, tanto a hijos de abogados, médicos, obreros, porque todos iban al mismo establecimiento. Y para que no se notaran las diferencias sociales desde el punto de vista de la vestimenta, se instaló el tema de uniforme, y así no existiera discriminación entre quienes tienen y no tienen plata. Eso se traducía como algo necesario en nuestro país. Hoy, los ricos estudian con los ricos y los pobres con los pobres. Esa educación pública donde convivían las clases sociales en Chile desapareció.
-¿Y esa discriminación se aprecia en los uniformes también?
-Hay muchos establecimientos que obligan a ir con el uniforme oficial y ningún otro. Además, cuentan con un solo proveedor para eso. No es el típico uniforme que se usaba antiguamente, que era el jumper para las mujeres y camisa y pantalón para los hombres, sino que cada colegio define el estilo del uniforme con un solo proveedor. Si ese proveedor cobra cinco veces más que comprar un uniforme en alguna tienda, o el uniforme común y corriente, ya representa una carga de gastos mayor para las personas, que no tienen alternativa.
-¿Es un negociado?
-Es un negocio que se arma por parte de establecimientos particulares, lo cual no está para nada regulado. Lo que antes, era un beneficio económico, hoy no lo es tanto. Se impone un uniforme que no es barato de obtener, y además, no hay opción de cotizar alternativas más baratas.
-Entonces, ¿Qué implica en la práctica esta iniciativa?
-El proyecto no prohíbe la utilización de los uniformes escolares, lo que plantea es que no sea exigible por parte del establecimiento. O sea, si los padres prefieren que sus hijos asistan a clases con uniformes, y tienen recursos para hacerlo, no hay problemas, pero el que no tiene el dinero para ello, por no tener trabajo, o por distintas razones, que esto no se convierta en una exigencia. No se le puede imponer a las familias que los niños asistan con uniforme. Los niños tienen que asistir con ropa cómoda. Las niñas están obligadas a ir con falda o con vestido y se les impide ir con pantalón, lo cual es una clara discriminación de género.
-¿La iniciativa cuenta con apoyo transversal?
-Esto ha contado con el apoyo de varios parlamentarios de diferentes bancadas. Al menos, todos los parlamentarios de la Comisión de Educación de la Cámara, o la mayoría, apoyó la iniciativa (...) Ha habido un debate, eso sí, con diferentes miradas, lo cual es aceptable.

Plebiscito constituyente
-¿Cómo ha visto la unidad y las campañas por el Apruebo dentro de la centroizquierda?
-Campaña, no hemos tenido mucho. Y eso está claro. La pandemia vino a sacrificar la posibilidad de hacer gran parte de una buena campaña, de estar en la calle, de conversar con la gente, porque es ahí donde, en el cara cara, la gente plantea sus ideas. Y eso, no ha sido posible dada las restricciones sanitarias de cuarentena, cordones sanitarios y no posibilidad de reuniones masivas. La gente tiene susto de salir a la calle para no comprometer su salud y a de los demás (...) El debate se ha dado más en redes sociales, y ojala sean lo realmente potente que se dice que son.
-¿Existe consenso pleno por el Apruebo?
-Desde el punto de vista de la unidad estamos claros que la izquierda y la centroizquierda están con todo por el #Apruebo. Eso es así, sin lugar a dudas. El tema es cómo haces llegar esa unidad y conversación en tan poco tiempo a las personas.
-¿Las campañas online y en redes sociales sirven realmente para llegar a más votantes?
-Los foros online no llegan al común de la gente. Llegan, en general, a quienes ya tienen un nivel de participación cívico en comunidad. Las personas que no participan, en general, y que no acceden a estos foros, obviamente, están en la calle. Y ahí es importante llegar a las casas, con un "puerta a puerta", conversar con la gente. Y eso es principalmente lo que no hemos podido hacer.
-Las encuestas dicen que gana por lejos el Apruebo...
-En esta materia, uno nunca tiene que anticipar resultados. Es como manipular de antemano lo que la gente va a votar. Lo más probable es que gane el Apruebo. No es lo mismo, eso sí, que gane con poca votación, que con mucha gente votando. Que voten pocos, pone en tela de juicio también la legitimidad del proceso constituyente.
-¿Es necesario realizar primarias para las elecciones de gobernadores y alcaldes dentro de la oposición?
-Es algo que se ha planteado muchas veces. No ha habido una sola postura respecto de eso. Ahora bien, es necesario que los gobernadores sean electos en Chile, con votación popular. Y que no sean designados a dedo por los intendentes, que son verdaderos presidentes regionales, hoy en día. No vamos a tener desarrollo real si mantenemos estas autoridades designadas, que reciben instrucciones. Siempre he visto con buenos ojos que las personas estén mejor representadas y que el poder se tiene que distribuir. El poder no puede ser de uno solo, porque, o si no, son verdaderas dictaduras disfrazadas de gobiernos regionales.
//ELF






Interacciones con los lectores