Por Mauricio Castro
Ha transcurrido más de un mes del estadillo social en nuestro país que desató rabias, protestas, sueños, visiones y propuestas. Todo lo anterior para cambiar Chile, cambios que debiesen ocurrir en tres actos.
Primer acto. Ya quedó establecida la necesidad de que, en el mediano plazo, se realice un cambio en la institucionalidad con una nueva Constitución, a través de un proceso participativo y decisivo por parte de la ciudadanía. Lo cual se refleja de mejor manera mediante una asamblea constituyente, donde falta por definir el número de asambleístas y que se considere paridad de género y participación de etnias originarias, como también se asegure igualdad de participación de los independientes respecto a los partidos políticos.
Segundo acto. Se debe enfrentar las urgencias sociales en forma inmediata asegurando por parte de la sociedad y del Estado un aumento en el gasto base sobre las personas. Un pacto por la justicia social que implique, entre otros; i) laboral: un sueldo mínimo de $500.000 en forma gradual a partir de los $350.000 propuestos por el gobierno y la aprobación proyecto de ley de 40 horas laborales con flexibilizada y gradualidad, ii) pensiones: aprobación de una pensión base universal equivalente al sueldo mínimo, aumentado pensión básica solidaria y las pensiones derivadas de las AFP e iniciar el proceso de reforma estructural al sistema de pensiones, iii) salud: definir un plan único de salud y establecer una nueva Ley de Fármacos que permita una rebaja significativa de los remedios, iv) educación pública: financiar en forma significativa el fortalecimiento y aumento de la calidad de la educación pública, así como extender gradualmente la gratuidad en la educación superior a todos los estudiantes y eliminando el CAE, v) servicios básicos: congelar tarifas servicios básicos (luz, agua, telecomunicaciones, etc.) y establecer una banda que permita un cobro justo, vi) transporte: congelación de la tarifa de transporte público y entregar Tarjeta Nacional Estudiantil (TNE) para todos los alumnos y Tarjeta Nacional del Adulto Mayor (TNA) para todos adultos mayores con una rebaja igual a la de los estudiantes. Todas estas medidas por un pacto por la justicia social deben aprobarse previo a abril de 2020, fecha del plebiscito de entrada para cambio de la constitución.
Tercer acto. Es necesario tener una mirada de largo plazo en un modelo de desarrollo basado en una economía social y solidaria, que priorice la satisfacción de las necesidades de las personas sobre el lucro y que coloque el trabajo por sobre él capital. Todo orientado por principios de humanismo, democracia, solidaridad, inclusividad, bienestar social, diversidad, sustentabilidad, cooperativismo, comunitarismo, seguridad alimentaria, feminismo, gestión territorial, bien común, entre otros.
Estos tres actos son la oportunidad del parlamento de recuperar su rol representativo y articulador, aliado con los movimientos sociales y la ciudadanía, como de las organizaciones empresariales. Esta obra de tres actos permitirá construir esta nueva comunidad, un Nuevo Chile.






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