La Comunidad Demócrata Cristiana de Salud de la Región Metropolitana, con la misma energía que ha condenado el actuar violento de Carabineros de Chile y sus FFEE, con la misma fuerza que ha condenado la violación de DDHH en manos del Gobierno del Sr. Piñera, condenamos la violencia ejercida por grupos minoritarios que, valiéndose de las protestas pacíficas que demandan mayor justicia e igualdad, realizan saqueos y ataques incendiarios que no tienen justificación alguna.
Particularmente condenamos los ataques realizado a establecimientos de salud, a los equipos de salud y equipos de emergencia, cuya única función es ayudar a quienes han sufrido violencia o represión.
Solidarizamos con los Equipos de Salud de la Cruz Roja, SAMU y jóvenes voluntarios los cuales se encuentran en la calle, a riesgo de su propia integridad, entregando atención a quienes han sido afectados por la represión o violencia indiscriminada.
Exigimos que el gobierno, a través de los instrumentos con los que hoy cuenta, detenga estos hechos violentos, los cuales solo tienen como fin infundir miedo y lograr detener las movilizaciones pacíficas que buscan más justicia social e igualdad de oportunidades; asimismo, exigimos que se reconozcan las violaciones a los DDHH y que se tomen las acciones necesarias y efectivas, para que estas terminen de una vez, no es posible que aun sigamos teniendo personas con graves heridas, con secuelas gravísimas y la respuesta del gobierno solo sea el lamento por la situación.
Junto a esto, exigimos que en los plazos más breves, se establezca la verdad de los responsables de estos actos y que contra ellos se ejerzan todas las acciones legales que nuestra legislación permite, a fin de detener esta escalada de violencia que solo perjudica al pueblo de Chile.
Finalmente como profesionales de la Salud, exigimos el fin del uso de métodos de represión en las manifestaciones tales como las escopetas antimotines o las bombas lacrimógenas, ya que los efectos que han causado sobre el pueblo que se manifiesta pacíficamente, han sido desastroso y así como la composición de los perdigones que se utilizan en las escopetas antimotines eran desconocidas para las Altas Autoridades de Carabineros, nada nos hace pensar que la composición de las bombas lacrimógenas o los aditivos que se utilizan en el carro lanza agua sean las que señalan las especificaciones entregadas y no sería de extrañar que contuvieran productos que fueran extremadamente nocivos para la salud de la población.
Fin al lucro de la salud
Fortalecimiento de la Red Pública de Salud y Atención Primaria
Justicia Social para lograr la Paz Social
¡¡¡Hasta que la dignidad se haga costumbre!!!!
Santiago, 29 de noviembre de 2019






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