El gobernador de la Región Metropolitana expresó su parecer a diversos hechos violentos que ha tomado lugar a lo largo del país, durante los últimos días, y aseguró que el Gobierno "debe perder el complejo contra la violencia, impulsar su agenda social".
En diálogo con La Tercera, la autoridad se refirió a los hechos violentos registrados durante esta semana en Santiago, que se tradujeron en saqueos en plena Alameda: "Creo que en nuestro país se normalizaron niveles inaceptables de violencia. Este año llevamos más buses quemados que en todo el año anterior y la gente parece no sorprenderse".
"Si queremos cambios sociales en Chile, primero debemos restablecer niveles básicos de seguridad y orden público que hoy no tenemos. Es más, el manejo firme de la seguridad es la llave de este gobierno para impulsar los cambios sociales", dijo.
Al ser consultado sobre si al Gobierno le ha pesado la ideología, respondió: "Para mí, la violencia no tiene nada de épico; si no se le condena siempre -tanto en lenguaje como en acciones- se termina normalizándola o validándola. Creo que este gobierno aprendió a fuego y rápidamente la importancia de quitarse de encima cualquier complejo en la materia. Ahora, la pregunta es si todo Apruebo Dignidad podrá sacarse estos complejos".
"Ciertos sectores del pacto Apruebo Dignidad tienen un complejo frente a la seguridad, la delincuencia y la violencia, por eso es que se oyen discursos que parecen contradictorios", profundizó.
A modo de ejemplo, expuso que el Presidente "dice que no quiere más armas en Chile, algo que yo apoyo, pero por otro lado su ministra del Interior no se querella cuando personas la reciben con disparos y armas en el sur del país. Estamos en un momento tan importante para Chile que debemos restablecer los niveles mínimos de orden y frente a eso no hay espacio para el complejo".
"Mientras no le quitemos el sesgo a la condena de la violencia, al pacto por la paz que ha propuesto el Presidente, le costará ver la luz. Por otro lado, es importante que Apruebo Dignidad se sume a este pacto, porque el resto del país ya se sumó. Quien crea que solo con políticas sociales y con diálogo, por importante y fundamental que sea, podrá hacer frente a grupos armados de distinta naturaleza, está equivocado", prosiguió.
Sobre el accionar de Carabineros en los episodios de saqueo, estimó que "sin duda alguna que la institución hoy está debilitada desde el punto de vista de sus recursos y de la legitimidad social, pero paradójicamente la gente está pidiendo mayor presencia de la institución, eso es lo que veo".
"El gobierno debe perder el complejo contra la delincuencia y la violencia, es un prerrequisito para impulsar la agenda social que tienen, porque los más afectados son los pobres. Algo que no se dice mucho es que los más afectados por homicidios en Chile están en la zona sur de Santiago, no en la zona oriente. En el sur, también es la gente humilde. Entonces, combatir hoy la delincuencia es defender a los pobres", sentenció Orrego.






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