La vicepresidenta nacional del Partido Demócrata Cristiano (PDC), Cecilia Valdés, analizó En La Fontana el actuar de la mesa directiva ante la crisis social que vive el país, y argumentó su postura de cómo conseguir la paz social requerida para generar los cambios estructurales que Chile implora.
Consultada sobre cómo evalúa la directiva de la DC, que encabeza Fuad Chahín, Valdés comentó su visión más bien crítica En La Fontana: "Antes de esta crisis en la última elección de directiva nacional, Chain levantó la tesis de identidad partidaria a costa de cualquier cosa, incluso de ir dejando de lado su rol opositor; estableció cercanía con el gobierno dejando de relacionarse con los otros partidos de la oposición. Por esta razón, el estallido social nos sorprendió completamente aislados y con poca claridad para enfrentar estas demandas pues aún se insiste en colaborar con el Gobierno, apoyando incluso ex ante un proyecto de ley que no solo saca a la calle a militares sin necesidad de Estado de excepción sino que ademas los dota de impunidad por decreto supremo del Presidente de la república, poniendo en riesgo los DD.HH. de la población y la democracia que nos costó tanto recuperar".
Respecto de la misión que debe tener el partido en estos tiempos de crisis y para lograr apaciguar los ánimos de la ciudadanía, señaló: "La DC debiera tener un rol interpretando el agobio de los ciudadanos, debiera además exigirle al Gobierno que incorpore a los movimientos sociales en cualquier propuesta".
La paz social se logra con diálogo y con justicia social previa; no con represión militar ante la violencia desatada. Algo que Valdés respalda, incorporando a gremios sociales. "Si no se incorporan los movimientos sociales en la primera línea de diálogo es muy difícil que esto pare, la agenda social debe ser urgente y el cambio constitucional por medio de una asamblea Constituyente es una demanda de la gran mayoría de los ciudadanos", aseveró.
Finalmente, y de cara al futuro, la dirigente DC, manifestó: "Chile tiene que ser distinto, el Estado no puede derivar a los privados el rol que le corresponde, los que tienen más tienen que pagar más impuestos y la salud, la educación y la vivienda digna tienen que ser un derecho y no un privilegio, se necesitan cambios éticos y no estéticos".//ELF






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