Conversamos En La Fontana con Adriana Muñoz (PDD). A partir de abril de este año, pasó a convertirse en presidenta del Senado. Fue militante del Partido Socialista (PS), pero en 1987 se convirtió en una de las fundadoras del Partido Por la Democracia (PPD), siendo parte de esa colectividad desde entonces.
Socióloga de profesión, será recordada como la primera mujer en Chile en ser presidenta de la Cámara de Diputados (2002-2003), siendo diputada en seis periodos. Y en 2013 fue electa senadora por la circunscripción de la Región de Coquimbo (2014-2022).
Muñoz liderará la mesa del Senado hasta marzo de 2021. Le tocará afrontar el proceso constituyente, en las elecciones de 25 de octubre -de llevarse a cabo, si el Covid-19 lo permite- y velar por la tramitación legislativa de reformas en pensiones, salud, educación y otras, que marcarán la agenda cuando se vaya controlando la pandemia.
Le consultamos en nuestro medio su parecer sobre la gestión del Gobierno ante la crisis sanitaria del coronavirus, el rol de la oposición y la centroizquierda, y de las medidas tardías que se han adoptado para ir en ayuda de las familias chilenas.
-¿Cree que el Estado llega tarde para las ayuda a los chilenos con el Ingreso Familiar de Emergencia?
-Desde la oposición, hemos señalado que la reacción a la pandemia fue débil, tanto en lo sanitario, como en lo social. En este último aspecto, recordemos que la primera medida fue el bono Covid-19, absolutamente insuficiente.
Luego se trató de ir buscando soluciones por grupos de trabajadores, hasta llegar al primer IFE, que también demostró sus errores. Sin olvidar el episodio de las canastas familiares. Entonces, han sido tres meses de mucha incertidumbre, que pudieron evitarse sí, como propusimos, hubiéramos contado con una renta básica desde el comienzo, lo que además va muy ligado a lo sanitario, pues es lo que permite cumplir con las medidas de prevención.
-¿La cobertura de este beneficio social alcanza para llegar a la clase media o, nuevamente, la deja fuera?
-Alcanza a ciertos grupos, pero no a todos. Hay mucha variedad en la clase media. En general, el beneficio, de la forma en que lo concibió el Gobierno, está pensado para aquéllos hogares de ingresos medios y medios bajos a los que la pandemia les haya golpeado más duramente con una caída sustantiva en el nivel de ingresos, dependiendo, también, del tamaño del grupo familiar.
-¿Las iniciativas del postnatal de emergencia y el no corte de servicios básicos usted cree que puedan ver la luz o ya lo ve difícil?
-Acá hemos tenido un problema sustantivo y que es que el Gobierno no entrega respuestas ante problemas muy graves y evidentes, como el de las mujeres que no tienen con quien dejar a sus hijos y deben volver al trabajo o el de las familias agobiadas por cobros que no pueden pagar (...) En el postnatal, el Gobierno ha presentado hace pocos días un proyecto de ley, que propone una alternativa a través del seguro de desempleo que se traduce en que las y los propios trabajadores serán quienes financiaran el Postnatal. Respecto del no corte de servicios básicos, lo que hay es un acuerdo con las empresas. Lo que nosotros esperamos es que en una situación de esta magnitud y con las facultades que el estado de catástrofe otorga, exista una ley, que consagre derechos y no meras regalías de las empresas.

Nuevo ministro
-¿Cómo aprecia la gestión del nuevo ministro de Salud, Enrique Paris?, ¿Es más dialogante y convocante a gremios, expertos y alcaldes?
-No cabe duda que el Ministro Paris es más dialogante que su antecesor. Hasta ahora, ha mostrado una mejor relación con diversos sectores, voluntad de escuchar y un tono que se agradece, porque es momento de unir y no de buscar confrontación, como, lamentablemente, muchas veces oímos del ex Ministro Mañalich. Ahora, bien lo que importa, es que ello redunde en un cambio de estrategia que permita enfrentar con más eficacia la pandemia, lo que está por verse. Nos preocupa mucho que se haya declarado un continuador de políticas que se derrumbaron como castillos de naipes. Esperamos, que haya correcciones, particularmente en materia de testeo, seguimiento y aislamiento.
-¿Usted cree que podamos llegar a controlar la pandemia, con mayor trazabilidad, prioridad a la atención primara y respeto a las cuarentenas?
-Creo que hay un camino de salida, particularmente en regiones y comunas en que hay un número de casos activos abordable. Hay otras, en cambio, en que se han disparado y que debemos, además, tener acciones muy enérgicas para disminuir la movilidad con el objeto de detener los contagios. En ese sentido, es que la ayuda social es fundamental, como también fiscalizar con el objeto que efectivamente sólo se realicen actividades esenciales.
-¿Cómo ve a la oposición y la centroizquierda?, ¿Han estado a la altura para enfrentar la pandemia?
-Se ha especulado mucho sobre esto. Quiero decir dos cosas. Primero, es muy difícil ser oposición en una crisis. Por una parte, porque toda la agenda la lleva el Gobierno. La cantidad de vocerías por días es incontrarrestable. Además, porque al menos en un comienzo, sólo cabe respaldar las acciones para controlar la emergencia.
En segundo lugar y ya en el contenido, creo que la oposición, dentro de sus limitaciones y con la diversidad que tiene, ha buscado aportar y entregar propuestas, ante la evidencia del fracaso de las medidas del Gobierno. Lo más claro es el nuevo IFE, donde, en lo sustantivo, se recogen todas las críticas que hicimos al primer proyecto y que se demostraron efectivas.
-¿La unidad de todos los sectores políticos es la única forma para llegar mejor con las ayudas a las familias y poder ganar la batalla al coronavirus?
-Evidentemente, es una gran ayuda. Las crisis, más aún de esta magnitud, requieren de unidad para enfrentarlas. No sólo de las fuerzas políticas, sino de toda la sociedad. Lamentablemente, más allá de los discursos, este Gobierno no ha hecho mucho por tener una gestión integradora, que nos hubiera llevado a mejores respuestas. Ha cometido errores graves, como las declaraciones que hablaban de nueva normalidad y ha escuchado muy poco, no sólo a la oposición, sino también a especialistas, a los gremios, a las sociedades médicas, a centros de estudios. Esperamos que se rectifique.//ELF






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