El viernes 15 de noviembre se firmó el histórico “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución”, que permitirá por primera vez en la historia del país tener una Constitución construida democráticamente y, si bien quedan aspectos pendientes – entre ellos asegurar en la Convención Constituyente la participación de independientes y dirigentes de la sociedad civil sin afectar la proporcionalidad –, creo que con la misma voluntad de la semana pasada pueden resolverse.
Por Alberto Undurraga
Con todo, la nueva Constitución resultante de este proceso estará en el mejor de los casos recién el año 2021, y en el intertanto el país requiere urgentemente avanzar en la agenda social.
Los acuerdos a lograr en materia social presentan varias diferencias con el “Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución”. En primer lugar, en cada uno de ellos se requiere ir al fondo del problema y plantear soluciones concretas en cada uno; en segundo lugar, para lograr el punto uno se demanda recursos económicos y no basta solo con acuerdo de parlamentarios, sino que requiere expresamente un acuerdo con el gobierno; en tercer lugar, se necesita de tiempos necesarios para que equipos técnicos aborden cada una de las materias logrando acuerdos sostenibles, y; finalmente, cada uno de estos acuerdos debería considerar expresamente la participación del mundo social y de la sociedad civil, con métodos y tiempos apropiados.
Por otra parte, a nivel de declaraciones generales pareciera existir bastante consenso respecto a gran parte de los temas a abordar. Sin embargo, co-existen dos miradas extremas que pueden dificultar el desarrollo de acuerdos en materia social. Por un lado, el maximalismo en las demandas (todo y ahora) y, por otro lado, el statu quo respecto a la forma de enfrentar cada una de las materias (no se puede). Será entonces un ejercicio de análisis social, económico y político, audaz y responsable a la vez, el que permitirá darle un nuevo marco social a Chile.
¿Cómo abordarlo?
Una alternativa es abordar los acuerdos tema por tema. El problema de esta forma es que no da certezas respecto a los tiempos, cuáles serán las temáticas sociales y no hay compromiso alguno con la ciudadanía. En síntesis, este camino no establece una ruta de solución, como sí lo hizo en materia constitucional el acuerdo del pasado viernes 15.
Una solución posible es construir un Acuerdo Marco de Cronograma de la Agenda Social, en que las partes – gobierno, parlamento, oficialistas y oposición, alcaldes, mundo social, sociedad civil y sector empresarial – expresamente señalen los temas y las fechas en que cada uno de ellos será resuelto y aprobado.
Un ejemplo de lo anterior es que en diciembre se tengan aprobados acuerdos en pensiones y en materia tributaria, en enero en medicamentos, CAE y rebaja de dietas parlamentarias, y en los meses siguientes salarios, salud y Fondo Común Municipal entre otros. Aquí los temas y fechas exactas serían materia del acuerdo. El punto de partida puede ser el Marco de Entendimiento Social firmado en el Senado esta semana a propósito de la Ley de Presupuestos, pero incluyendo a más actores.
Un cronograma permite concentrar los esfuerzos para resolver los acuerdos de cada mes, con adecuado análisis técnico y con participación de actores sociales y económicos. Asimismo, se transforma en un compromiso con la ciudadanía para resolver con fecha cada uno de los temas de la agenda social.
Por otra parte, un cronograma permite a las distintas autoridades y representantes explicar el porqué de cada decisión. Adicionalmente, un cronograma no es ajeno al trabajo legislativo actual, de hecho, la Ley de Presupuestos funciona de esa forma, con fecha límite. Se trata entonces de dar certezas de temas a abordar con tiempos definidos en los que estarán resueltos. En síntesis, un acuerdo de cronograma es la construcción de una ruta de solución a la agenda social, como lo fue el “Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución” en materia constitucional.
Las medidas y anuncios se valoran cuando son adecuadas, oportunas y construidas con participación amplia. Pongámosle fecha y trabajemos por ello.






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