Por Eduardo Reveco y Carmen María Del Picó
Consejeros nacionales del PDC
🔊Lectura, a viva voz, de la Carta de lo 13 en la voz de Jorge Donoso uno de los 13 camaradas firmante👇🏿
A cincuenta años del golpe militar, se levanta sólida e inclaudicable la voz y el testimonio certero de los trece de la Democracia Cristiana que no trepidaron en plasmar en un histórico documento, su condena categórica al derrocamiento del presidente Constitucional de Chile, Salvador Allende, marcando, con convicción, su oposición al quiebre de la democracia chilena representando a una mayoría de los militantes del partido.
Esta carta fue firmada al mediodía del día trece de septiembre de 1973, superando el control militar para poder llegar a la casa del camarada Ignacio Palma en donde se realizó la firma. Muchísimos más camaradas quisieron sumarse a esta carta, pero la premura y las condiciones de represión no lo hicieron posible.
Sus certezas, han iluminado desde entonces un camino de cincuenta años que nos determina en la acción para no permitir a aquellos que, con inaceptable desacierto, pretenden dar vuelta la página de la historia dejando en el olvido la búsqueda de verdad y justicia para las familias de los compatriotas que permanecen desaparecidos.
La carta de los trece consigna con acierto indesmentible y de plena vigencia, su crítica a los sectores extremos, que en términos contemporáneos, alienan a la opinión pública creando, como en ese entonces, una percepción falsa de que la única salida a los conflictos políticos es el enfrentamiento armado o la anulación de la libertad democrática y de pensamiento so pretexto de enfrentar la inseguridad, castigando los derechos fundamentales.
La histórica carta marcó para siempre en nuestro recuerdo el temple y fortaleza política y democrática de quienes la suscribieron. Entre ellos surge el liderazgo y estatura moral de Bernardo Leighton con su convocatoria a este gesto trascendente o de Andrés Aylwin y su profundo compromiso humanista cristiano que los llevó a encauzar su lucha a la defensa de los detenidos, ejecutados y desaparecidos de la dictadura, liderando el Comité Pro Paz en el caso de Andrés Aylwin y en la Vicaría de la Solidaridad junto a tantos y tantas.
Ver columna anterior de Eduardo Reveco: Estado Social Democrático de Derecho I
Esta carta constituye un pilar moral fundamental no solo para la democracia cristiana sino para todos los partidos de oposición a la dictadura que abrió el camino hacia el encuentro de los demócratas en las movilizaciones de los 80, en la cruzada electoral y la capacidad de unirse en lo que fuera la exitosa constitución de la concertación por la democracia y su proyección.
De la carta de los trece se desprende “sólo en libertad, sustentada por la mayoría del pueblo y no por minorías excluyentes, se puede aspirar a la transformación humanista y democrática de Chile que constituye nuestra meta y fortalece nuestra voluntad”
En la perspectiva del tiempo, la Democracia Cristiana como partido histórico se reencuentra hoy, a cincuenta años del golpe y a la luz de los trece, con su espíritu fundacional y desde la vanguardia busca en los tiempos contemporáneos las claves y fundamentos de su actuar, nuevamente, y como siempre, en la búsqueda de la justicia social, la democracia, la libertad y el progreso sustentable que permita heredar a las próximas generaciones la certeza de que no hay verdad sin justicia ni avances sin libertad humana; para que nunca más la fuerza de las ideas sea aplastada por las armas ni los derechos de las personas conculcados. No queremos que la impunidad de las violaciones a los Derecho Humanos se instale, por lo mismo seguiremos exigiendo justicia para al Presidente Frei Montalva asesinado por la dictadura. //ELF









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