Chile despierta. La injusticia social ha provocado este reventón. No estoy de acuerdo con la violencia y creo que la gran mayoría lo rechaza. Pero tiene una causa, ni los famosos paneles de expertos, ni los políticos, ni mucho menos el gobierno han sido capaces de leer lo que está pasando socialmente en Chile. Aquí se está mostrando el descontento contra toda la clase política, sea de derecha o izquierda.
Por Mario Aguilar
Presidente del Colegio de Profesores
El alza del pasaje es solo la gota que ha rebalsado el vaso. Esto es un estallido por las pensiones de hambre, el negociado de la salud y la educación, es la indignación que ya no se contiene en un país donde hasta el agua es un negocio con el que lucran unos pocos, es el reclamo visceral contra la mercantilización de todos los derechos sociales y hasta de los afectos.
Obviamente la mayor responsabilidad es de Piñera, un presidente que cree que Chile es una de sus empresas y nos pretende gobernar como un gerente que da ordenes a sus empleados, un gobierno incapaz de percibir al pueblo porque siempre se han movido sobre la cota mil de Santiago.
Pero también son responsables Bachelet, Lagos, Frei y Aylwin que se entregaron mansitos a este modelo que hace propaganda de sus supuestos éxitos económicos pero que son a costa de convertir todo en crueles y fríos negocios que deshumanizan la vida y consolidan una injusticia social indignante.
El alza del metro es solo un indicador de toda la injusticia y desigualdad que existe y que es real. Este es el país que presume de un gran desarrollo económico pero en donde hay gente que muere esperando una atención de salud y sus ancianos se suicidan porque ya no toleran el abandono y la miseria.
No estoy de acuerdo con la violencia, al final es funcional a los poderosos, pero defiendo el derecho a la rebelión no violenta y la legitimidad de la desobediencia civil cuando la arrogancia de los poderosos pretende manosear y mancillar nuestra dignidad.






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