La ministra de la Mujer, Antonia Orellana, abordó esta jornada la resolución en el caso de Martín Pradenas, quien fue declarado culpable por siete delitos sexuales.
Se trató de un segundo juicio, luego de que el primero fuera anulado y donde el imputado había sido condenado a 20 años de prisión efectiva. Sobre la sentencia en esta instancia, será conocida el próximo 28 de julio.
"El proceso judicial no tiene que ser revictimizatorio, no tendría que ser un dolor extra para la familia si no se utilizaran estrategias coercitivas de denigración de la víctima en la opinión público, como muchas veces es la estrategia de la defensa de los agresores", partió diciendo.
Asimismo, valoró la aplicación de la perspectiva de género y la relacionó con los cuestionamientos que se habían realizado el último tiempo.
"Se acreditó un delito más que la instancia anterior. Y esto muestra que, en contra de lo que se dijo durante estos meses, la investigación con perspectiva de género, la credibilidad de las víctimas y escuchar a las familias no son herramientas que jueguen en contra de la imparcialidad de la justicia, sino que fortalecen la aplicación de esta", replicó.
Con ello, Orellana reflexionó que el caso debe marcar "una etapa" para las víctimas.
"Por muchos años hemos visto que son las víctimas las que tienen que demostrar que son inocentes. Esperamos que esto marque una etapa en que no sean las mujeres las que tienen que demostrar que no se merecían la agresión sexual, sino que la carga de la prueba resida en el agresor", cerró.






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