Conversamos En La Fontana con el exSubsecretario de Salud en segundo gobierno de Michelle Bachelet, Jaime Burrows. Demócrata cristiano y académico de la Universidad Autónoma, se refiere al "Caso Licencias Falsas".
La semana pasada, en una audiencia que duró más de 14 horas, la Fsicalía formalizó a los treinta imputados extranjeros acusados de emitir licencias médicas falsas y logró establecer la cautelar de prisión preventiva para siete de ellos.
En el 14° Juzgado de Garantía de Santiago, la Fiscalía Metropolitana Oriente acusó que los cabecillas de la organización constituyeron sociedades médicas y contrataron a profesionales extranjeros, los que emitían los documentos sin una atención ni diagnóstico real.
-¿Qué opina de esta grave situación de 30 médicos formalizados y 7 en prisión preventiva por vender licencias médicas?
-Es bastante lamentable que se dé esta circunstancia, y que no solamente haya falsificacion de licencias, sino que también hay una organización que se dedica a vender liciencias falsificadas. Y creo que ha actuado bien la justicia en detenerlos y formalizarlos. Me parece que la gente que adquiere licencias falsificadas también deberían ser sancionadas. Acá no solo se está falsificando instrumento público, sino que también se están generando ganancias a costa de todos los chilenos, con recursos que deberían ocuparse de verdad de las necesidades de salud pública.
-¿Qué le falta a Fonasa y a la Compin para evitar que ocurran estos hechos?
-Hay que avanzar en materia de licencia electrónica, por una parte. Hay que reformar también el tema del subsidio por incapacidad laboral, ya que hoy es mucho el estímulo por hacer las licencias por parte de médicos, o de pedir las licencias por parte de los pacientes. La tasa de reemplazo es de 100%. Deberíamos hacer como en otros países, donde no se paga la licencia al 100%, y transitar hacia un porcentaje menor, y eso desinsentiva la utilización de la licencia médica.
-¿Cómo reducir la vulnerabilidad en estos organismos que permiten estos hechos delictuales?
-No se trata de vulnerabilidad de los organismos, sino que más bien, la complejidad está dada por el gran volumen de licencias médicas que se emiten y, en la medida en que se ha ido tecnologizando la emisión de las licencias, ha sido más factible hacer estas fiscalizaciones. Así que no sería extrño que vayan apareciendo más médicos involucrados en el expendio de licencias por sobre lo normal y que se logre acreditar que están haciendo un negocio en la entrega de licencias médicas.

-¿Cómo se deberían fiscalizar mejor el otorgamiento de licencias?
-Con el uso de más teconología y con más apoyo de recursos. Vale la pena gastar más presupuesto en fiscalización, en este caso, porque son muchos los recursos que se pueden ahorrar si se gestionan bien.
-¿Se debe fijar un límite del número que pueden dar los médicos?
-No se debería fijar un límite de licencias que pueden dar los médicos, pero sí hay un margen razonable como para sospechar que la entrega de licencias está por sobre los estándares médicos, cuando se entregan más licencias del número de pacientes que se puede ver en un tiempo razonable. Obviamente, eso, debiera ser investigado por los organismos competentes.
-Por último, ¿Cómo debe actuar el Minsal y qué rol debe cumplir de aquí en adelante para que estos hechos no vuelvan a ocurrir?
-El rol del Ministerio de Salud es de rectoría y debiera impulsar los cambios y modificaciones que permitan que disminuya el incremento sostenido de utilización de licencias médicas, ya que muy probablamente muchas de ellas son injustificadas. //ELF






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