Con un 90% de apoyo, trabajadores de las farmacias Salcobrand y Ahumada decidieron comenzar una huelga para exigir mejor condiciones laborales. Según anunciaron, la movilización comenzará la próxima semana, si es que no se llega a un acuerdo con los empleadores.
Un grupo de diputados oficialistas se reunió con los sindicatos para abordar la situación. Tras el encuentro, los parlamentarios emplazaron al empresariado a dialogar con los manifestantes, alertando sobre los riesgos que tendría la paralización para los pacientes.
El diputado Tomás Lagomarsino (Partido Radical), presidente de la Comisión de Salud de la Cámara Baja, aseveró que los trabajadores "han tenido una votación histórica".
"El 90% de sus trabajadores votaron por una huelga, que creemos es bastante importante. En primer lugar, porque es parte de una lucha de mejoras de sus condiciones laborales, en el contexto de un país donde la inflación está golpeando el bolsillo de todos", comentó.
A ello. Lagomarsino sumó que la protesta ocurre "en el contexto de un país donde tenemos, según el último informe de listas de espera, 67 mil garantías de Oportunidad GES vencidas". En esa línea, acusó que "una de estas farmacias tiene convenio de exclusividad con varias Isapres, y pone presión a esta cantidad enorme".
En tanto, su par Karol Cariola (Partido Comunista) indicó que "acá hay una situación absolutamente injusta. Que no se llegue a acuerdo con los trabajadores y trabajadoras, que no se haga atención a demandas tan básicas como las que aquí se están planteando, nos parece que no es solo un desconocimiento de la labor que los trabajadores y trabajadoras de farmacias, aunque sean privadas, tienen en la salud de nuestro país".
Cariola puso énfasis en "lo que significa que las farmacias privadas en Chile paralicen para la totalidad de la atención de salud en nuestro país".
"Sabemos que gran parte de la cobertura en medicamentos la entrega las farmacias privadas, esa es una realidad mientras Chile no tenga una política de accesos a los medicamentos distinta", consignó.
En esa línea, la legisladora comunista hizo un llamado "a los dueños de las grandes cadenas de farmacias. Ellos saben que la cantidad de recursos y utilidades que obtienen, a propósito de la venta de medicamentos, es tremenda".
"Saben que incluso todavía se sigue incumpliendo una de las normas que establecimos hace algún tiempo atrás, que es la llamada 'canela'. Y, lamentablemente hasta ahora, de eso no hay responsabilidad", complementó, aludiendo a la práctica donde los vendedores de farmacias reciben bonos por vender un producto en particular.
De esta manera, pidió asumir que "una paralización de trabajadores y trabajadoras de farmacias chilenas privadas generaría un tremendo daño, para cientos de usuarios GES y para la gran mayoría de chilenos y chilenas". Llamó al empresariado a "abrir la posibilidad del diálogo, responder las demandas de los trabajadores y trabajadoras".
En la misma línea, la diputada Ana María Gazmuri (Acción Humanista) lamentó que "por la falta de voluntad del empresariado, de poder encontrar un buen acuerdo digno con sus trabajadores y trabajadoras, finalmente terminen afectando de forma gravísima a una población que ya viene carenciada".
"La salud debe estar en el centro, es algo que está en el corazón de lo que necesitamos transformar y garantizar. Y por supuesto, que esta amenaza de desabastecimiento e interrupción de el cumplimiento de las garantías GES, nos parece gravísima", añadió.
La congresista se preguntó: "¿Qué sacamos con estar largos años en el Parlamento legislando para dar mejores normativas, como por ejemplo impedir la 'canela', y hoy día vemos que se burla esa normativa y se sigue aplicando igual esta venta no regulada, sugerida e incentivada, porque con ello complementan sus ingresos los trabajadores".
"El llamado es al empresariado a ponerse la mano en el corazón, a entender que debe alinearse a encaminar con justicia y equidad en la repartición de los bienes que se generan con el trabajo de trabajadoras y trabajadores", cerró.
Cabe señalar que el vocero de la Federación de Trabajadores de Farmacias -y también del sindicato Salcobrand-, Mauricio Acevedo, señaló que el problema se originó cuando se les notificó el incremento de $90 en el ítem de movilización y $380 en el de colación.
El gremialista añadió que les parece una "burla" el aumento, sobre todo porque "con la inflación y el alza de los precios, la verdad es que se hace insostenible poder mantener las familias en estas condiciones".






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