Por Eduardo Reveco
"Por mi amigo que está preso porque ha dicho lo que piensa,
por las flores arrancada, por la hierba pisoteada,
por los cuerpos torturados … yo te nombro liberad"
Mario, a 36 años de tu partida hoy sigues iluminando nuestro camino en la búsqueda de una sociedad más justa y fraterna. No te hemos olvidado y no lo haremos.
Recuerdo con intensidad aquel año 86, año que fue especialmente duro para los jóvenes que éramos perseguidos y reprimidos con fiereza por las fuerzas del régimen en los claustros universitarios, en las organizaciones sindicales, en las poblaciones y en los diversos espacios donde nos organizábamos levantando la voz para recuperar la libertad y la democracia. Dirigentes estudiantiles apresados en cárceles comunes con el riesgo de ser atacados por los presos comunes, en donde muchos contrajeron enfermedades, otros camaradas estudiantes que fueron relegados a lugares remotos del país, camaradas torturados en los cuarteles, camaradas expulsados por sumarios ilegales y arbitrarios en manos de los mal recordados rectores delegados designados por Pinochet.
Las Democracias Cristianas Universitarias (DCUes) lideraban las movilizaciones sociales y federaciones, la Fech de la Chile, la Feusach de Universidad de Santiago, la Feuc de la Católica, la Fec en la Universidad de Concepción, la Feuach en la Austral, en Valparaíso la Feucv de la Católica, la UPLA de Universidad de Playa Ancha, la FEUTFSM de la Santa María y la Feuv de la Universidad de Valparaíso.
Ese fatídico año 86 Ronald Wood es asesinado en Mayo en el puente Loreto en el contexto de la Jornada por la Democracia, dos meses después Carmen Gloria Quintana es quemada junto a Rodrigo Rojas por una patrulla militar en la protesta del 2 y 3 Julio, Rodrigo fallece producto de la gravedad de las quemaduras. Un mes después Mario salía un sábado 2 de Agosto rumbo a la casa de un amigo a quien debía devolver una mochila y unos libros, destino al que nunca llegó.
Su cuerpo con la mochila a cuestas fue encontrado por recolectores de algas en el sector de Santo Domingo en la Quinta Región el miércoles 6 de Agosto y llevado al hospital de San Antonio en donde es reconocido por sus padres, por el presidente de la Confech Humberto Burotto, el dirigente de la comisión de DDHH Sergio Velasco y los camaradas Luis cabrera y el Doctor Palma. La autopsia arrojo agua dulce en sus pulmones lo que confirmaba la tortura que había sufrido con el posterior asesinato.
El rol que cumplía Mario en el movimiento venia de sus aptitudes personales, muy ordenado, metódico, de claros objetivos, cada rol que asumía lo cumplía con devota responsabilidad y sentido de equipo.
Mario combinaba racionalidad y poesía, un ingeniero preocupado de la literatura y del movimiento estudiantil que lo llevaron a desempeñarse como secretario General de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago y Secretario de Finanzas de la Confederación de Estudiantes de Chile recién formada, el CONFECH. Desde dicho cargo investigaba a los agentes de seguridad que seguía, apresaba y reprimía al movimiento estudiantil en la Universidad de Santiago.
Ver columna anterior del autor: Camarada Partido
La Iglesia de la Recoleta Dominica recibió el cuerpo de Mario por una multitud que lo acompaño y recordó. En medio de esa multitud y mientras Sol y Lluvia interpretaba el “Para que nunca más en Chile” su féretro es cargado por amigos, camaradas y compañeros en sus hombros, turnándose en el trayecto hasta llegar al cementerio mientras las lacrimógenas estallaban alrededor y la policía del régimen amenazaba. Hubo que hacer cadenas humanas, una tras otra para proteger su ataúd.
El patio en que se sepulto a Mario estaba silencioso, una tarde obscura y fría, en donde se escuchaba a lo lejos el estallido de las bombas lacrimógenas y el grito de la gente, mientras Mario era dejado en el nicho que los funcionarios del cementerio sellaron de inmediato. El ruido de la espátula el cemento hasta el día de hoy lo tengo grabado en mi cabeza y en mi corazón.
El mensaje que desde la cárcel envió Andres Rengifo decía: cuantas generaciones del movimiento estudiantil te deberán el haber forjado una organización como nuestra federación y a la cual podemos defendernos solidariamente de la militarización de la enseñanza. Tú fuiste el primero en acusar a quienes asesinaron a Oscar Fuentes y Julio Santibáñez, tú organizaste la solidaridad de la federación con Carmen Gloria Quintana. Camarada Mario, el más claro en construir una patria para todos.
Mario, fuiste valiente y consecuente y dejaste una marca profunda en nosotros. Nuestra gratitud y cariño de nosotros tus camaradas que hoy como ayer te lloramos.
Representábamos a la Democracia Cristiana en las universidades con sueños e ideales, con las manos alzadas con los dedos en señal de uve transitamos por las calles de Chile y dábamos fe de las demandas de justicia social, de libertad y democracia.
Tú, el mejor de los nuestros, sacrificaste tu vida. No te hemos olvidado y no lo haremos. //ELF
Justicia para Mario Martinez!!!







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