En nuestro medio En La Fontana conversamos con Jocelyn Venegas, aspirante a concejala por Casablanca, Región de Valparaíso.
Para conocer sus aspiraciones e iniciativas que tiene para la comuna, de resultar electa, la entrevistamos como lo venimos haciendo con otros aspirantes a cargos de elección popular.
Venegas es militante de la Democracia Cristiana (DC) y presidenta de la Juventud Democrata Cristiana (JDC) comunal Casablanca. Es egresada de relaciones públicas y asesora parlamentaria. Posee diplomados en gestión política y pública, participación de la mujer y comunicación política realizados en Colombia y Uruguay.
Actualmente, es encargada de la mujer en la Red Humanista por Latinoamérica.
"Desde una concejalía es difícil generar todos los cambios que me gustarían para la comuna, pero es importante ir más allá y estar en la institucionalidad para mejorar desde allí lo que no nos gusta y combatir las injusticias y desigualdades", parte diciendo.
"De las tres facultades que se disponen, es necesario dar mayor importancia a la fiscalización en Casablanca. Un claro ejemplo es que en muchos casos los actuales ediles olvidaron hacerlo de manera exhaustiva en cuanto a la inversión de los recursos de los ciudadanos y ciudadanas, y también olvidaron tomar la opinión de la gente en proyectos emblemáticos y en la elaboración de políticas comunales", añade.
-¿Qué problemáticas ves en Casablanca?
-Hablamos de un territorio grande, diverso y donde las necesidades de las zonas rurales son muy distintas a las del centro urbano. Yo soy parte de una, vivo en El Estero de Las Dichas, donde existe una brecha muy grande en la conectividad territorial y digital. Hay personas que evitan salir porque el transporte supera los $10.000 diarios y sólo lo hacen una vez al mes. Lo mismo ocurre con la salud. No es lo mismo enfermarse en la ciudad que en un sector alejado. Puedo continuar enumerando muchas situaciones que demandan cambios y mejoras, por lo que es necesario tener autoridades con una visión transversal y también específica de cada situación.
-Según lo que indica, falta mejores servicios de conectividad territorial...
-Es por eso que quiero devolverle la dignidad a la política en Casablanca, no desde el eslogan manoseado, sino desde su significado más profundo. Estar en contacto directo con las personas, conocer sus necesidades y anhelos, ofrecer alternativas, propuestas y articular a todos los actores, porque acá nadie sobra. También quiero terminar con el asistencialismo y el clientelismo presente por años en la comuna y en el país. Muchas autoridades abusan de su posición de poder y se aprovechan de las necesidades de otros para salir electos. Construyen una relación de dependencia, pero no entregan herramientas reales ni conocimientos y esa es la vieja política que debemos dejar atrás. En mi trabajo de años con organizaciones sociales y vecinales he visto que muchas juntas de vecinos no saben postular a fondos ni conocer sus beneficios. Por ejemplo, es una realidad que nos demanda que ayudemos a robustecerlas y ponerlas al día con su personalidad jurídica. En Casablanca es necesario hacer un trabajo territorial tremendo y ahí está mi compromiso: En fortalecer a las organizaciones y a los ciudadanos en base a herramientas reales.
-¿Por qué los vecinos de Casablanca deberían votar por usted para concejala?, ¿Por qué la DC y no otro partido?
-Porque llevo años capacitándome y brindando ayuda a mi comuna, porque me tomo el desafío con responsabilidad y porque me siento plenamente preparada para representar a Casablanca en el Concejo Municipal. Tengo experiencia en el sector público, sé cómo funciona y también sé cómo gestionar con otros organismos como el Congreso Nacional, el Gobierno Regional y los ministerios.

-¿Pondrás en el eje de tu gestión a los vecinos?
-Quiero poner a la persona en el centro de todo mi accionar y de una vez por todas poner en práctica el humanismo, el comunitarismo y rescatar la vocación transformadora que tuvo la DC en sus inicios. Si bien represento a un partido tradicional, desde la Juventud Demócrata Cristiana hemos trabajado para devolverle la dignidad a la actividad política y a la gente y reivindicar la justicia social. En ese sentido, me siento plenamente conectada con la realidad y en sintonía con lo que vive la ciudadanía. A mí, nadie me viene a contar los problemas y las injusticias, porque las he vivido y las sigo viviendo a diario.
-¿De ganar será concejala DC, buscando la unidad de la centroizquierda?
-Sí, creo en la unidad de la centroizquierda. No solo desde la DC hasta el Frente Amplio (FA), también de todos los actores políticos y sociales con vocación transformadora, comunitarista y del mundo independiente. Si bien tenemos muchas diferencias y formas distintas de hacer política, es necesario un trabajo en conjunto para converger con las mejores ideas para sacar a Casablanca adelante.
-¿Una unidad más amplia?
-Es necesario desbordar la política con amplitud y ganas de transformar nuestro país. El trabajo durante el plebiscito, en conjunto con el comando unitario por el apruebo en Casablanca, es una experiencia que debe ser rescatada y prolongada en el tiempo entre los partidos de oposición y me encantaría volver a repetir ese trabajo que dio frutos concretos. Las diferencias que puedan existir son válidas, no tenemos por qué todos pensar igual, es parte de la democracia y también lo es converger en los puntos más importantes. Soy una convencida de que debemos trabajar de manera colectiva y no en torno a intereses individuales.
-¿Qué importancia ve en el rol del concejal en solucionar de forma territorial los problemas de los vecinos?
-Su importancia radica en ser la primera línea de los gobiernos locales y en estar en contacto directo con los ciudadanos y ciudadanas, levantar problemáticas y ofrecer la oportunidad de gestionar para que tanto el mundo público como el privado puedan converger en soluciones para cada territorio. Esto se ve enfrentado a las escasas atribuciones que poseen, lo cual invita a repensar dichas facultades de cara al proceso constituyente para reformar su institucionalidad. Esto es de vital relevancia y me gustaría que se pudiese empoderar aún más a los concejales, de la mano de un proceso de descentralización que nos permita salir del hiperpresidencialismo y de la hiperdependencia a los ministerios, que en los hechos no dan el ancho para el nuevo Chile que emergió. Pese a esto, uno siempre debe apuntar más allá, hacerse escuchar y buscar mecanismos de gestión.
-Por último, ¿es optimista en que el proceso constituyente se realice de forma plena, en medio de pandemia, elecciones y posibles manifestaciones?
-Plenamente. El llamado es a unir fuerzas para tener un proceso igual o más exitoso que el último plebiscito y también a cuidarnos y a tomar las medidas sanitarias. Creo que el Servel y las autoridades estarán a la altura, pero sobre todo la ciudadanía de cara a un proceso histórico y sin igual que implicará redactar una nueva Constitución. Ir votar es menos riesgoso que ir al supermercado o hacer otros trámites y depende de las personas participar para que quienes estén en la Convención puedan representar las demandas y necesidades que expresamos en las calles desde octubre del 2019.
-La participación ciudadana es clave...
-Es importante votar y poder decidir y ojalá que esa participación se prolongue a todas las elecciones. No es posible que el actual alcalde de Casablanca gobierne con solo un 27% del padrón, mientras que el concejal más votado con el 6,6%. Incluso, hay un edil que no supera el 0,5% del total. En 2016, solo 4 de cada 10 votantes de esta comuna acudieron a las urnas y el padrón actual supera en casi 13 mil nuevas personas habilitadas para votar en comparación a esas elecciones. Esa es la importancia de que las personas puedan votar y ser parte del proceso para que las verdaderas mayorías se expresen en nuestras instituciones.//ELF






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