*En La Fontana publicamos declaración pública de la Asociación de Funcionarios/as AFUSEREMI DE SALUD RM, entidad que procede a rendir su cuenta pública de la pandemia durante el 2020, a los socios y público en general:
1.- Desde que se informó al mundo entero la aparición de la pandemia COVID-19, como gremio de la salud pública, le entregamos protocolos y sugerencias a las autoridades de la seremi de salud, con el fin de prepararnos de forma adecuada para los días complejos que se avecinaban y lograr atender de forma adecuada a la población. Lamentablemente el ministro de Salud Jaime Mañalich, ya había decidido enfrentar los problemas de salud pública que afectarían con un enfoque económico, como le indicaba su experiencia en la salud privada, es decir como un negocio, y para ello recurrió a la experiencia en salud de una serie de profesionales del área económica, muy capacitados en números y costos, pero con poca o nula experiencia en temas como epidemiología y salud pública.
2.- Luego trato de enmendar dicho error formando una mesa COVID-19, con especialistas en el tema, para recibir asesoría. Pero cuando todos los especialistas insistían en que lo mejor era tratar de hacer trazabilidad de los casos, aislar los positivos en residencias sanitarias, etc. y mejorar los modelos empleados, su política de negocio público y los costos asociados, le indicaban preocuparse de comprar ventiladores mecánicos y arrendar un enorme espacio privado, insistiendo majaderamente en que esa era la solución. Nunca entendió que la mayoría de la población de la región metropolitana vive hacinada, en casas de no más de 50 m2 y familias de 8 personas promedio, lo que hacía inviable cuarentena en casa, como si lo podía hacer la gente del sector oriente en general.
3.- En medio del desarrollo de la pandemia, el ministro decide cambiar de seremi de salud de la región metropolitana, porque dicha autoridad tenía más presencia en los medios que él, lo que afectaba su ego. Como solución decidió instalar a una ingeniera comercial con un año de experiencia en salud pública, que ya había trabajado en la intervención del COMPIN, para tratar de solucionar la demora en el pago de licencias, problema que no fue solucionado, como prueba de ello durante el estallido social y hasta la fecha, siguen existiendo demoras injustificadas en la aprobación y en el pago de licencias médicas.
4.- La nueva seremi de salud a su llegada, se encontró con una serie de problemas en la gestión de los contratos de los funcionarios de apoyo por COVID-19, destacando el no pago de sueldos por más de tres meses a dichos funcionarios, no pago de horas extras, deficiente compra de elementos de protección personal tales como mascarillas, alcohol gel, etc., que previniera los contagios de los funcionarios. Como medida paliativa, la nueva autoridad decide cambiar a la jefatura del departamento de administración y finanzas y la de recursos humanos, trayendo gente de su confianza en esos cargos, y coloca a las jefaturas salientes a cargo de coordinación de residencias sanitarias, donde hasta la fecha siguen dando muestra de ineficiencia y mala gestión, lo que en buen chileno se define como “sillitas musicales”.
5.- Luego de una serie de declaraciones y decisiones erróneas, en los últimos días nos encontramos con un ministro de salud que declara “que la estrategia que lo sedujo a él se ha derrumbado como un castillo de naipes”, y además insiste en “culpar a la población por no respetar la cuarentena” y que “solo se puede vivir día a día”. Queremos manifestar que para nosotros los funcionarios/as que estamos enfrentando esta pandemia, la salud pública siempre ha sido preventiva, que requiere de planificación adecuada, que se realiza por especialistas con experiencia de años, que no bajaremos los brazos y estamos dispuestos a dar la pelea a esta enfermedad, con el único objetivo de resguardar la salud de la población, pero para eso necesitamos y exigimos los siguiente:
a) Escuche a los especialistas, si no tiene esa capacidad de un paso al costado, y que enfrente esta pandemia alguien que tenga la capacidad de unir a todos, y sea capaz de adaptarse a los cambios o ajustes que este tipo de problemas requiere.
b) Preocúpese que todos/as los funcionarios/as que día a día trabajan en terreno por esta enfermedad y cuenten con insumos adecuados. Considere también que los trabajadores/as del sector privado también requieren de insumos adecuados, y fiscalice que las empresas que están trabajando sean efectivamente “sensibles” o de “primera necesidad”.
c) Cuando la mayoría de la población pertenece a Fonasa, deben tener todos derecho a ser testeados para descartar COVID-19, y si por lo general reciben los resultados a los 18 días desde que fueron tomados, es lógico pensar que una licencia de 4 días en la cual usted insiste “NO SIRVE”, porque muchos empleadores piden justificación de todos los días. El señor ministro de salud, ha instaurado medidas erróneas, al igual que cuando trato de disminuir las listas de espera de pacientes en hospitales de forma administrativa y no de forma efectiva.
d) Designe una autoridad en la seremi de Salud metropolitana especialista en epidemiologia o salud pública, y que la actual autoridad vuelva a solucionar realmente el problema de las licencias médicas.
e) Tenemos la certeza que nuestra institución debe estar enfocada en tratar de controlar esta enfermedad, mediante la detección de los casos positivos y sus contactos estrechos, trasladar a las personas a residencias sanitarias sino pueden guardar cuarentena en casa, incluso en el caso de los inmigrantes que están durmiendo a la intemperie, autorizar las licencias médicas de forma oportuna, realizar seguimiento epidemiológico, etc., y no estar en ciertos lugares viendo si alguien no usa mascarillas, o haciendo visitas con autoridades mediáticas. El Ministro debe dejarnos actuar como como autoridad sanitaria, con la celeridad que amerita la emergencia y no a destiempo como lo estamos realizando hoy en día. Hoy nos convoca la protección de la salud y no estar reuniendo datos para una cuenta pública, eso NO ES LO IMPORTANTE AHORA.
Queremos decirle a la sociedad en general, que mientras la contingencia sanitaria ameritaba una autoridad sanitaria adecuada, que tomara decisiones correctas, nos tuvimos que conformar con “una nueva normalidad, juntarnos en grupos de 5 a tomar café o cerveza, como broche jugar naipes armando torres”. A pesar de todo nosotros seguiremos luchando, a pesar de no tener seguro de salud, para nosotros todas las personas importan porque no son números, incluso aquellos que tienen enfermedades crónicas de base o son adultos mayores. Creemos que todos pueden participar de esta lucha: funcionarios públicos, académicos, estudiantes, dirigentes sociales y la población en general, en conjunto tenemos la capacidad de salvar vidas.
*Firman:
-HÉCTOR FUENZALIDA TORRES, secretario.
-MARCIA LARA ACUÑA, presidenta.
DIRECTORIO AFUSEREMI SALUD RM






Interacciones con los lectores